Telefónica gastará 1.600 millones en las salidas que afectarán al 20% de la plantilla

El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete. :: fernando villar /efe/
El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete. :: fernando villar /efe

Espera amortizar el coste de las bajas de mayores de 53 años a razón de 220 millones por ejercicio y modernizar el perfil de sus empleados

J. M. CAMARERO

madrid. Telefónica, una de las multinacionales con una de las mayores plantillas de España, ha decidido poner en marcha otro proceso de reestructuración laboral que supondrá el desembolso de 1.600 millones de euros para «evolucionar» su plantilla y «adaptarla a los desafíos de los próximos años». Así lo anunció ayer el consejo de administración de la firma, reunido de forma anticipada -lo debería haber hecho a finales de mes, como ocurre habitualmente- para tomar toda una serie de medidas que eviten incrementar la ya de por sí elevada deuda del grupo y acometer una nueva etapa mucho más ligada a las apliaciones digitales.

En los cálculos comunicados a la CNMV en un hecho relevante, Telefónica anticipa que obtendrá un ahorro medio de gastos de unos 220 millones de euros al año a partir de 2021. Es decir, que en poco más de siete ejercicios la operadora de telecomunicaciones habría compensado la factura de las indemnizaciones y demás costes vinculados al proceso de salidas voluntarias. Se trata de desprenderse de perfiles mayores e incorporar a jóvenes.

Para ello, Telefónica España va a proponer a los sindicatos implementar un plan de suspensión individual (PSI) del empleo para un periodo de un año. Este programa está ideado para los trabajadores que sean mayores de 53 años, sin carácter obligatorio y cuyas condiciones dependerán del proceso de negociación del nuevo convenio colectivo, que es donde se enmarcará la reestructuración.

El planteamiento de la compañía, según apuntan fuentes sindicales, pasa por que ese plan sea similar al que ya puso en marcha Telefónica en 2016, cuando se ofreció una retribución del 68% del salario bruto hasta los 65 años, así como las cotizaciones sociales, y al que se adscribieron más de 6.000 personas. En esta ocasión, los sindicatos estiman que el plan podría afectar a unos 5.000 empleados, prácticamente el 20% de la plantilla en España de 20.000 trabajadores adscritos al convenio colectivo de la firma en estos momentos.

En ese anterior programa de reestructuración laboral, que se puso en marcha hace tres años, Telefónica ya ha gastado 3.800 millones de euros durante tres ejercicios. En 2018, obtuvo un beneficio de 3.331 millones de euros, un 6,4% más que el año previo. Al cierre de ese ejercicio, la deuda neta acumulada era de 41.785 millones de euros.

Sus acciones se revalorizaron ayer 0,39% hasta los 6,68 euros por título. Desde mediados de julio, habían cedido un 20%, ante el temor de los inversores por la falta de concreción de medidas para afrontar, entre otras cuestiones, su deuda. Desde que varios rumores apuntaban a la posibilidad de la reeestructuración laboral, Telefónica ha subido casi un 15%.

Más allá de los planes de recorte, Telefónica va a proponer un programa de formación cuyo contenido se decidirá de forma conjunta con los sindicatos. La idea de la firma pasa por que más de 6.000 empleados participen en programas de 'reskilling' (formación para dotar de nuevas habilidades a los trabajadores), con un foco en el desarrollo de perfiles «críticos» en tecnologías.

Negocio de antenas

Para justificar todos estos cambios, Telefónica prevé que en los próximos años más de la mitad de sus ventas se produzcan a través de canales digitales y que cada vez más usuarios se relacionen con la aplicación. Y continuará la modernización con despliegues de fibra, el apagado de la red de cobre y monetizará el negocio de las antenas móviles.

En este sentido, Telefónica estudia la ampliación de Telxius, su empresa de infraestructura de telecomunicaciones, mediante la incorporación de emplazamientos de telecomunicaciones móviles (las antenas) adicionales por parte de otras filiales. Es una de las opciones que maneja para generar valor añadido para sus accionistas. La intención de Telefónica es monetizar una cartera adicional de activos en los próximos 12 meses. Telefónica opera a través de una cartera de unos 130.000 emplazamientos de telecomunicaciones móviles -llamados técnicamente los 'sites'- en todo el mundo y es propietaria, directamente o a través de diferentes filiales, de una cartera de unas 68.000 antenas en 12 mercados.