El Supremo avala la multa de 300.000 euros a Jaime Botín por ocultar acciones de Bankinter

J. M. C.

madrid. El Tribunal Supremo ha ratificado la sanción de 300.000 euros a Jaime Botín por una infracción muy grave al no haber informado oportunamente de que poseía una participación significativa en Bankinter, que era del 7,85 %.

La Sala tercera ha rechazado el recurso presentado por el banquero (hermano del fallecido presidente del Santander, Emilio Botín) ante el fallo que dictaminó la Audiencia Nacional en enero de 2018, que a su vez confirmaba la multa impuesta por el Ministerio de Economía en 2015, aunque reducía el importe de 500.000 a 300.000 euros. El caso se remonta a 2013, cuando la CNMV abrió una investigación después de que las autoridades tuvieran conocimiento de varias cuentas secretas en Suiza tras la publicación de la lista Falciani.

El fallo recuerda que la ley del Mercado de Valores tipifica como infracción muy grave que no se cumpla con el deber de información «cuando exista un interés de ocultación o negligencia grave, atendiendo a la relevancia de la comunicación no realizada y a la demora en que se hubiese incurrido». Al no tratarse de una información «con carácter permanente», el plazo de prescripción de cinco años debe comenzar a contarse desde el día en que finalizó el incumplimiento del deber de comunicación.

Esa norma obliga a los inversores a que informen si poseen participaciones significativas de cotizadas, como ocurría en Bankinter, y también, cuando esa participación implique una modificación de la estructura de los derechos de voto. La Audiencia Nacional consideró probado que Botín había incumplido la obligación de notificar a la CNMV su participación en la entidad.

Botín estuvo obligado a ello por su ser presidente de Bankinter -entre 1989 y 2002- y consejero y vicepresidente de Cartival, firma a la que se traspasó su paquete accionarial de ese banco.