El supervisor avisa del riesgo de conflicto millonario por el índice IRPH hipotecario

Insta a la banca a prepararse ante un fallo hipotético del TJUE contrario a sus intereses y alerta de la morosidad en el crédito al consumo

JOSE M. CAMARERO

madrid. Al Banco de España no le va a pillar una nueva sentencia judicial sobre las hipotecas con el pie cambiado ni quiere que se le pueda reprochar que no ha avisado. El supervisor ha dejado plasmada la advertencia sobre la repercusión que puede tener un hipotético fallo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) sobre la comercialización del índice hipotecario IRPH en buena parte de los créditos sobre vivienda de la banca española. Así lo expone en el Informe de Estabilidad Financiera en el que alerta de «un riesgo específico» por el «potencial incremento» de las demandas judiciales que podrían llegar si el Tribunal de Luxemburgo determina que la comercialización de ese índice no fue correcta, como ocurrió con el caso de las cláusulas suelo.

La institución, cuyo gobernador es Pablo Hernández de Cos, se anticipa a cualquier repercusión que un fallo contrario a los intereses de la banca podría tener -la resolución será pública en la segunda mitad del año- incluso en los beneficios de parte de la banca. El informe detalla que estos procesos legales «pueden tener asociados una complejidad y extensión temporal significativos, así como un impacto» sobre las ganancias de las entidades financieras afectadas. El Banco de España señala que ese impacto será desigual, mayor en aquellos grupos donde acumulen más préstamos ligados al IRPH.

Por eso, cita expresamente este riesgo legal como uno de los problemas a los que se puede enfrentar la banca en este ejercicio. Y les recomienda «tomar medidas» para evitar un impacto indeseado en sus cuentas de resultados. «No se trata de realizar provisiones, porque no se conoce el fallo», argumentan fuentes de la institución. Pero sí les pide realizar una «apropiada medición del posible impacto contingente y medidas de gestión y prevención adecuadas». El riesgo de litigiosidad se circunscribe también a «otro tipo de riesgos legales que peudan tener» las entidades.

Además, les recuerda que el conflicto de las cláusulas suelo ya les ha costado 2.200 millones de euros hasta enero de este año en concepto de devoluciones. El conjunto de la banca ha realizado provisiones para cubrir gastos legales y litigios fiscales por un valor de 8.410 millones de euros entre 2014 y 2017.

El del IRPH es un caso que está relacionado con la utilización de este índice, que aplicaron varias entidades durante muchos años, sobre todo en los previos a la crisis, y que se mantiene históricamente entre uno y tres puntos por encima del euríbor, con un coste extra en la cuota mensual que ronda los 200 o 300 euros. Goldman Sachs llega a estimar un golpe de 44.000 millones. Se estima que un millón de hogares estarían afectados.

El Informe de Estabilidad Financiera también pone el acento en el riesgo derivado del auge del crédito al consumo, sobre todo porque se ha «acelerado» la morosidad. Por ello, anticipa que mantendrá «un seguimiento estrecho» de la evolución de este mercado que crece a un ritmo de doble dígito y que se ha convertido en el pilar de refugio para muchas entidades. Lo hará, sobre todo, entre las entidades «más dinámicas» en esta política comercial, así como sobre las «condiciones de concesión» de estas operaciones.