Solo España, Alemania y Francia quieren mayorías para fijar la política fiscal

La unanimidad de los Veintiocho que se exige actualmente para validar cualquier decisión supone un «bloqueo»

SALVADOR ARROYO

bruselas. La crisis venezolana ha sido el último ejemplo más evidente de que el voto en contra de un solo país (en este caso Italia) puede resquebrajar la postura común y trasladar al resto del mundo una imagen de división y endeblez. La unanimidad de los Veintiocho que se requiere en política exterior se impone también en materia fiscal y económica. El efecto claro es el bloqueo.

Europa no avanza a la hora de fijar impuestos sobre las transacciones financieras, tampoco en la reforma del IVA, no hay cohesión en el Impuesto de Sociedades y medidas como la aplicación de la 'tasa Google' se arbitran a libre criterio tras fracasar una estrategia común. Esa es la realidad y contra ella colisionaron ayer una vez más los ministros de Economía de los Veintiocho. Sobre la mesa tenían la propuesta de la CE de ir dando pasos para que la toma de decisiones se supedite a mayorías cualificadas, lo que implica que bastaría el asentimiento de dieciséis Estados, el 65% de la población del club. Pero el tema es «muy sensible», por lo que continua en vía muerta.

Y eso que la nueva formulación tiene el respaldo de 'grandes' como Alemania, Francia y España. Pero «la soberanía fiscal es primordial para muchos estados miembros», aseguró el responsable de Finanzas Públicas de Rumania, quien ostenta la presidencia temporal de la UE.

Y así lo hicieron saber sus colegas de Holanda, Suecia, Luxemburgo o Irlanda antes incluso de entrar en un debate que va a continuar abierto en los próximos meses. El comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, lo definió como un «bloqueo» que carece de sentido porque «la mayoría cualificada supone democracia y, desde luego, más eficacia».

 

Fotos

Vídeos