La siderurgia también acusa el parón de la automoción y pide una energía más barata

La patronal Unesid ve «irresponsables» las declaraciones del Gobierno sobre el diésel y pide ayudas frente a la competencia europea

J. A. BRAVO

madrid. El «parón» de la industria automovilística ya está pasando factura a la siderurgia española, que produce parte de sus materiales. Y justo en una etapa especialmente delicada porque ha aumentado la diferencia de costes, fundamentalmente energéticos, frente a su competencia en la UE donde la energía es 15 euros más barata, en promedio, por megavatio-hora (MWh).

«Alguien irresponsablemente hizo unas declaraciones» sobre los vehículos diesel -en referencia a la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera-que agudizaron las caídas en las ventas de coches, se quejaron ayer desde Unesid, la patronal siderúrgica. Su presidente, Bernardo Velázquez, dijo que el sector de la automoción «es una de las grandes incertidumbre que tenemos ahora», por lo que pidió al Gobierno que ayude a que «se vuelva a racionalizar todo esto».

La automoción 'solo' se lleva una quinta parte de la producción de acero española, frente al 28% que va a los fabricantes de electrodomésticos y el 38% a la construcción. Justo por ello estimó «imprescindible recuperar la inversión en infraestructuras y en obra pública, paralizada desde el inicio de la crisis».

No obstante, la principal reivindicación de Unesid es que se abarate el precio de la energía, un 50% más cara en España que en Alemania -Velázquez, como presidente también de Acerinox, dijo que trasladar sus fábricas allí le permitiría ahorrar 35 millones anuales- y un 40% mayor que en Francia. Por eso reclamó la recuperación «inmediata» del Estatuto para la Industria Electrointensiva, paralizado hasta que se pueda formar nuevo Ejecutivo.