Santander rebaja en 249 los afectados del ERE y mejora las condiciones económicas

JOSÉ M. CAMARERO

madrid. La cuarta reunión de Banco Santander con los sindicatos para negociar el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) ha mejorado las condiciones de los potenciales afectados por las salidas derivadas del proceso de integración del Popular tanto en su ámbito de aplicación como en las condiciones. El grupo presidido por Ana Botín ha reducido la cifra de empleados que deberían abandonar la entidad desde los 3.713 planteados inicialmente a 3.464, lo que representa un 10,7% de su plantilla de 32.366 empleados en España, con datos del primer trimestre de este ejercicio, según fuentes sindicales.

Se trata de una rebaja de 249 empleados frente a la propuesta inicial, que consideraba necesaria para acabar con las duplicidades en la red de oficinas del Santander y del Popular. Además, el banco tiene previsto clausurar 1.150 sucursales, un 26% de toda su red.

Con este cambio, la postura del Santander supone un alivio para la plantilla, que sigue pendiente de las negociaciones que deberían estar listas antes de que finalice este mes. La idea del banco es fijar las condiciones en julio y comenzar a aplicar las salidas voluntarias en el último trimestre del año, aunque los plazos podrían extenderse al primer tramo de 2019.

La dirección ha propuesto mejorar las condiciones económicas que marquen esas salidas en todos los tramos de edad afectados salvo quienes tengan 62 años, a los que se indemnizará con 20 días por año trabajado con un límite de 12 mensualidades, como estaba previsto.

Sin embargo, entre los trabajadores con 58 a 61 años (antigüedad mínima 15 años) se les abonará un 75 % del salario (hasta ahora era el 70%) más el convenio especial con la Seguridad Social hasta los 63 años.

Para quienes tengan entre 55 y 57 años (antigüedad de 15 años) recibirán un 70% del salario (hasta ahora, el 65%) y la cotización hasta los 63 años. Los de entre 52 y 54 años tendrán un abono del 60% del salario por seis años, con un tope de 380.000 euros (antes, 350.000) y convenio especial hasta los 63 años más una prima a determinar más otra por edad de 15.000 euros.

Los menores de 52 años percibirían un finiquito de 40 días por año trabajado, hasta 24 mensualidades más una prima. La propuesta anterior era despedirlos con un pago de 33 días por año trabajado.

Para los sindicatos (UGT y CC OO), estas propuestas suponen un avance, pero aún lejos de las condiciones del ERE de 2018. La próxima reunión será el día 11.