Los salarios de los empleados se estancan, mientras los de los directivos crecen

Los trabajadores con remuneraciones más bajas incluso perdieron poder adquisitivo en 2018, por la subida de los precios

LUCÍA PALACIOS

madrid. Los salarios siguen sin despegar pese a que España suma ya cuatro años consecutivos de fuerte crecimiento económico. Pero esto no es así para todos, sino solo para los empleados, que son los grandes perdedores tras la crisis. Así lo refleja el informe 'Evolución salarial 2007-2018' que ayer presentó la consultora ICSA Grupo y EADA Business School.

Y es que mientras los empleados -los que menos ganan- han perdido poder adquisitivo, tanto en 2018 como durante todo el periodo analizado, no ha sido así para los directivos y mandos intermedios, que sí han aumentado su remuneración por encima de la inflación, tanto el año pasado como en la última década. Concretamente, los trabajadores apenas ganaron 26 euros más el año pasado hasta cobrar de media 22.819 euros brutos, una ganancia insuficiente para compensar la subida de los precios. Se trata, así, de un alza mínima del 0,11%, frente a una inflación del 1,2%.

Por el contrario, los salarios del personal directivo aumentaron en casi 2.000 euros el año pasado (1.962 euros) hasta los 81.059 euros brutos, lo que supone una subida del 2,48% que supera con creces el IPC. Un poco mayor fue el alza de las remuneraciones de los mandos intermedios: un 2,65%, con lo que pasaron a ingresar 41.507 euros brutos.

De igual manera, el mayor impulso salarial durante la crisis fue para los puestos intermedios: un 19,26% más durante el periodo 2007-2018, lo que significa que ganaron casi 2,5 puntos de poder adquisitivo (la inflación subió un 16,5%). Los directivos, por su parte, aumentaron casi 1,2 puntos su poder de compra al elevarse sus salarios un 17,98%. Peor suerte tuvieron los empleados, quienes vieron cómo sus remuneraciones crecieron tres décimas menos que los precios: 16,5%.

Pese a sus recortes, el sector financiero continúa siendo el que mejor paga, seguido de la industria. La construcción, en cambio, no ha conseguido recuperar su nivel salarial.