Los salarios crecen en 2019 por encima de los precios y de la productividad

Los trabajadores ganan un punto de poder de compra tras pactar un incremento por convenio del 2,21%, la mayor subida desde 2009

LUCÍA PALACIOSMADRID.

Por fin comienza a notarse la recuperación en el bolsillo de los trabajadores. Y, cinco años después de que la economía española comenzara a remontar, ya hacía falta, máxime cuando durante la crisis los sueldos se moderaron e incluso, en muchos casos, se devaluaron. Ya no, al menos mayoritariamente. El poder de compra de los salarios pactados por convenio ha crecido más de un punto porcentual en estos cinco primeros meses del año, gracias a que las remuneraciones de los casi 7,5 millones de trabajadores que ya han suscrito su convenio colectivo para 2019 han aumentado de media un 2,21%, el mayor alza desde 2009, según los últimos datos publicados por el Ministerio de Trabajo. Se trata de un incremento bastante superior a la inflación registrada en este periodo, que se sitúa en el 1,15% si se hace la media de los cinco primeros meses del año y se compara con el mismo periodo de 2018. E incluso el poder adquisitivo aumenta en más de 1,8 puntos si se tiene en cuenta el IPC correspondiente al mes de junio, cuando se redujo hasta el 0,4%.

Este cambio de tendencia en los salarios ya se notaba en la segunda mitad del año pasado, pero se confirma claramente en 2019. Coincide así con la firma del IV Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) -del que el pasado 5 de julio se cumplió su primer aniversario-, que recomendó un incremento fijo en el entorno del 2% y otro variable del 1% ligado a conceptos como la productividad. «Hay una ganancia apreciable del poder de compra de los salarios medios por convenio», se congratula Carlos Martín, responsable del gabinete económico confederal de CC OO, que precisa que esto, junto con el importante alza del Salario Mínimo, «está sirviendo para impulsar la demanda interna y compensar la debilidad de la demanda externa, consecuencia de la guerra comercial entre EE UU y China». Sin embargo, Martín advierte de que el AENC solo soluciona un problema coyuntural, pero que «no puede cambiar lo estructural».

Pero además de crecer por encima de los precios, los salarios se están impulsando por encima de la productividad. Bueno, en realidad, las remuneraciones se incrementan mientras que la productividad se desploma: cayó un 0,4% en el primer trimestre, tanto por puesto de trabajo equivalente a puesto completo como por hora efectivamente trabajada, según los últimos datos de la Contabilidad Nacional. Este indicador, que mide cuánto más puede hacer una economía con los mismos trabajadores y recursos, se estancó en 2018 por primera vez en veinte años (e incluso fue negativa si se tiene en cuenta la hora trabajada). Las razones pueden estar en que en el último año han ganado peso sectores menos productivos, como la construcción o las Administraciones Públicas, en detrimento de otros más productivos, como la industria. De hecho, según un reciente informe de la OCDE, España es el país que más puestos de alta productividad ha destruido en los últimos años: casi medio millón en el periodo 2010-2017.

Ajuste de márgenes

Esta pérdida de productividad que comenzó a notarse en 2018 y que se agrava en 2019 «preocupa» a los empresarios, más cuando «los salarios dan muestra de una progresiva aceleración». Por ello, la CEOE avisa en su último 'Informe Trimestral de la Economía Española' que «esta doble combinación, de menor productividad y mayor aumento de costes, puede complicar la competitividad de la economía española, que ha sido uno de los factores fundamentales para apuntalar esta última etapa expansiva». Sin embargo, desde CC OO lo ven con satisfacción ya que «significa que los márgenes empresariales se van ajustando» y defienden que esos 32.000 millones de excedentes que tienen en la actualidad las empresas deben ir a los presupuestos de las familias. «La mayor resiliencia que está mostrando la economía española respecto a la desaceleración mundial tiene que ver con que los salarios están empezando a participar de la prosperidad de las empresas y la ganancia de la productividad por primera vez desde que se inició el ciclo de crecimiento», afirma Carlos Martín. También lo ve así UGT, que considera que hay «espacio suficiente para realizar las subidas acordadas y reducir las pérdidas de poder adquisitivo experimentadas por la crisis, mejorando la distribución del crecimiento económico».

Por el momento, de los casi 7,5 millones de trabajadores que ya han suscrito convenio, la gran mayoría (un 58,95%) tiene este año alzas salariales entre el 1% y el 2%, mientras que casi cuatro de cada diez, por encima del 2%. Por el contrario, son menos de 200.000 los empleados con incrementos inferiores al 1%.