Ribera anticipa un «cambio rápido» de modelo tras la caída de ventas del diésel

La ministra de Transición Ecológica admite que sus anuncios han provocado nuevos hábitos del consumidor e insta a la industria a transformarse

J. M. CAMARERO

madrid. El desplome en las matriculaciones de vehículos diésel que ha registrado el mercado durante el mes de noviembre -más de un 40% en términos interanuales- ha servido a la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, para no cejar su batalla contra este tipo de vehículos por la contaminación que emiten. Después de anunciar a la vuelta del verano que estos automóviles «tienen los días contados», ayer explicó que la caída en las ventas registradas «es una señal que debe interpretarse correctamente para facilitar un proceso de adaptación rápido».

Ribera ha aprovechado la actualización de los datos de comercialización para confirmar que los coches de gasoil no pasan por su mejor momento, al tiempo que ha reconocido que esta sangría ha estado motivada por los anuncios de países -como los realizados por el Gobierno- y ciudades -como las del Ayuntamiento de Madrid-, así como de Bruselas. En este año «se han empezado a precipitar muchas cosas dentro y fuera» de España.

En el caso del departamento que ella misma dirige, su intención pasa por incrementar los impuestos que gravan al diésel para igualar su coste al de la gasolina. En estos momentos, la diferencia entre uno y otro combustible se encuentra, de media en el entorno de los seis céntimos de euro por litro, según el último Boletín de Productos Petrolíferos de la UE. Sin embargo, esta medida dependerá de la aprobación de los Presupuestos, que se encuentran estancados ante la falta de apoyos parlamentarios.

En cualquier caso, fuentes del Gobierno ya han manifestado que si las cuentas públicas de 2019 no salen adelante en las Cortes, podrían aprobar medidas como el aumento del coste del gasoil por decreto. Esa misma posición es la que ha llevado a levantarse al movimiento de los 'chalecos amarillos' en Francia, con importantes disturbios, que han provocado una recapacitación del Ejecutivo galo al anunciar ayer mismo la suspensión de esa medida tributaria.

La titular del Gobierno con competencias energéticas ha insistido recurrentemente en la necesidad de apoyar en el cambio tecnológico a la industria de fabricación de vehículos, aunque siempre ha recordado la necesidad de cambiar de modelo automovilístico, hacia uno de emisiones neutras. Y considera que 21 años -los que restan hasta 2040- son suficientes para hacerlo.

Reunión con fabricantes

Ante la reunión que hoy mantendrán responsables del Gobierno con el sector, Ribera ha indicado que el objetivo es «tener una conversación general sobre cómo orientar todo el proceso de cambio y acompañamiento» ante la propuesta del Ejecutivo de fijar el año 2040 como el final para las matriculaciones de vehículos que no sean cero emisiones. Ribera se sentará junto a la ministra de Industria, Reyes Maroto, con representantes de las organizaciones Anfac y Sernauto, después de que las dos organizaciones no acudieran a la reunión del 16 de noviembre tras anunciar sus planes de prohibición de esas ventas.

 

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