Repsol estima que un 30% de las ventas de coches sean eléctricos en una década

El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, en la primera electrolinera ultrarrápida de la firma en Álava. /R.C.
El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, en la primera electrolinera ultrarrápida de la firma en Álava. / R.C.

La compañía, que anticipa una reducción de la demanda de petróleo del 15% en 2030, modera las expectativas de los modelos enchufables según sus previsiones de mercado

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

Los cálculos de Repsol sobre el futuro de la movilidad y la automoción anticipan una evolución hacia la electrificación del parque, pero de forma sostenida en el tiempo sin grandes cambios abruptos con respecto al modelo actual. Por ejemplo, la compañía estima que los coches eléctricos representarán un 30% de las matriculaciones en España en el año 2030. Si se cumple esta expectativa, supondría multiplicar hasta por 60 veces el nivel actual de vehículos nuevos enchufables que salen del concesionario. El pasado mes de abril, un 0,5% de esas ventas correspondieron a estos modelos, según Faconauto.

La proliferación de vehículos eléctricos será, según las previsiones de Repsol, mucho más moderada de la que se anticipa en planes como el 'Marco Energía y Clima' remitido por el Gobierno a la Comisión Europea. En ese texto, se indica la prohibición de vender vehículos de combustión dentro de dos décadas, cuando el 100% de los nuevos coches tendrían que ser eléctricos.

Como consecuencia del desembarco de los coches enchufables, la petrolera, cuyo consejero es Josu Jon Imaz prevé una ligera caída en la demanda de combustibles fósiles para el transporte (diésel y gasolina) en el periodo comprendido hasta 2025, con un descenso anual del 0,7%. Ese descenso se aceleraría entre 2025 y 2030, con un recorte del 2,4% anual en ese periodo.

En esta línea, el grupo apuesta por un incremento de la eficiencia de los vehículos, en línea con la regulación de la Unión Europea, según señala en una presentación a los inversores internacionales con motivo del 'Downstream Day' que se celebra estos días en la refinería de Cartagena. En el borrador del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) 2021-2030, remitido el pasado mes de febrero a Bruselas, el Gobierno estima que el parque español de vehículos eléctricos alcanzará cinco millones de unidades en 2030.

En lo que respecta a su negocio en electricidad y gas en España, recuerda que alcanza ya una cartera de clientes de 850.000, con un incremento de 100.000 desde que el pasado año incorporará 750.000 con la compra de activos de Viesgo. El objetivo de Repsol es alcanzar 2,5 millones de clientes minoristas de electricidad y gas en España a 2025, con una cuota de mercado superior al 5%.

Asimismo, el grupo presidido por Antonio Brufau alcanza ya un 70% de su objetivo a 2025 de una cartera de renovables de 4.500 MW, con una capacidad instalada de más de 2.900 MW y otros 300 MW en 'pipeline' -264 MW del proyecto fotovoltaico de Valdesolar y 25 MW del proyecto 'offshore' eólico WindFloat-.

La compañía ha realizado todas estas estimaciones teniendo en cuenta la capilaridad con la que cuenta actualmente por todo el territorio con su presencia en estaciones de servicios y todo tipo de negocios vinculados a la movilidad. De hecho, señala que entre los negocios por los que apostará en España está «proporcionar energía nueva para la movilidad». Aquí repasa que ya dispone de surtidores de gas licuado en470 estaciones de servicio y que quiere instalar cientos de puntos de recarga eléctrica, además del primer punto de recarga ultra-rápida de toda España (ubicado en Álava). También se propone «construir el material de los nuevos modelos de negocio, movilidad y otros». La compañía tiene en Madrid un servicio de coche compartido que lanzó con Repsol llamado Wible, que usa vehículos híbridos compartidos y ha comenzado a comercializar gas naturas para hogares y electricidad.