El proteccionismo comercial de Trump no solo cala en China

El presidente de EE UU, Donald Trump, junto a su homólogo chino, Xi Jinping. :: FRED DUFOUR / afp/
El presidente de EE UU, Donald Trump, junto a su homólogo chino, Xi Jinping. :: FRED DUFOUR / afp

Las amenazas de más aranceles de EE UU provocan la caída de las exportaciones europeas, que se suma a las tensiones del 'brexit'

E. MARTÍNEZ MADRID.

Según el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, aún no se ha llegado a una recesión económica, pero sí existe un menor crecimiento de países muy potentes como Alemania a causa del proteccionismo de Trump y la incertidumbre por el largo proceso del 'brexit'. El profesor de Esade, Robert Tornabell, explica que normalmente la Bolsa se anticipa unos meses a un ciclo económico bajista, pero esta vez el proteccionismo de Trump, «que ha roto el orden mundial», puede «precipitar» una recesión mundial que por ahora están frenando los grandes bancos centrales: el de Estados Unidos (la FED), el Banco de Japón, el BCE y el Banco del Pueblo (China), que no suben los tipos de interés y siguen inyectando liquidez para evitar la recesión que puede surgir del conjunto de «vientos de cabina» de tipo geopolítico y proteccionista.

El FMI prevé que Estados Unidos crezca este año al nivel de 2017 (2,2%) y que en 2020 siga en descenso hasta el 1,9%. Nada que ver con China, que a pesar de que el organismo también estima que no crezca tanto como otros años, mantiene un avance por encima del 6% hasta 2020. La guerra comercial comenzó cuando a principios del año pasado EE UU comenzó a imponer subidas arancelarias a China que han llegado a superar los 250.000 millones de dólares. La respuesta del gigante asiático no se hizo esperar y las suyas ya han alcanzado los 110.000 millones.

PIB MUNDIAL

La directora gerente del Fondo, Christine Lagarde, señaló la conveniencia de relajar las tensiones comerciales mundiales como punto clave para paliar la recesión mundial. Sobre ello, Paras Anand, director de gestión de activos para Asia en Fidelity International, asegura que «cualquier desbloqueo simbólico de las relaciones entre EE UU y China sería positivo para el sentimiento de los mercados y la economía mundial a corto plazo». Explica además que en el ciclo que se avecina, la prioridad de los gobernantes de los países occidentales será «la política interna más que el comercio» y estimularán por ellos mismos la economía.

Pero EE UU no se rinde. Cuando parecía que las aguas comerciales se apaciguaban ligeramente con China, el presidente Trump ha encontrado en la Unión Europea un nuevo enemigo. La última, por las subvenciones que ha dado la UE a Airbus, motivo por el que el presidente de EE UU anunció en Twitter que impondría aranceles a productos europeos por valor de 11.000 millones. La lista de productos afectados van desde helicópteros a componentes de fuselaje fabricados por Airbus.

La otra pata, el 'brexit'

Estas sanciones comerciales afectan irremediablemente a la economía de la eurozona. Pero no es lo único. La incertidumbre en torno al 'brexit' también pasa factura. Aunque esta semana el Consejo Europeo ha flexibilizado el plazo de salida de Reino Unido hasta el 31 de octubre, las consecuencias económicas serán profundas.

El FMI lo ha calculado y ha rebajado el crecimiento de la eurozona al 1,3% este año, más de un punto por debajo del PIB europeo en 2017; y todo apunta a que las próximas revisiones seguirán en descenso. Por la parte británica, el organismo cifra en un 1,2% su crecimiento para este año, también medio punto por debajo de 2017. De hecho, ese cálculo está hecho sobre la base de una salida ordenada, pero también han previsto qué pasaría en caso de un 'brexit' duro, porque es «casi imposible» saber cómo acabará el proceso. En este caso calculan un retroceso del PIB británico del 0,8% en 2020 y medio punto menos de avance para la eurozona.

será el crecimiento económico global este año, cinco décimas menos de lo que avanzó en 2017. Aunque el FMI estima que en 2020 vuelva a subir, las falta de predictibilidad de las tensiones comerciales internacionales y las políticas que se tomen complican un análisis a largo plazo.