El FMI mantiene sus previsiones de crecimiento de España este año y el que viene

la directora del FMI, Christine Lagarde./Efe
la directora del FMI, Christine Lagarde. / Efe

El organismo internacional recorta las estimaciones de mejora económica de la zona euro dos décimas en 2018 y una décima en 2019, hasta el 1,8%

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZMadrid

El Fondo Monetario Internacional (FMI) confía en España. En un nuevo informe publicado este lunes en el que revela sus previsiones de crecimiento de cada país, asegura que España será el que más crece de la zona euro, con una proyección que se mantienen en el 2,8% este año y del 2,2% para 2019.

Así, los cambios políticos en nuestro país no han hecho que el organismo que dirige Christine Lagarde rebaje sus previsiones de crecimiento. De hecho, este informe se publica solo unos días después de que el Gobierno haya anunciado que flexibiliza su senda de déficit «para poder mantener el crecimiento económico del país». La ministra de Economía, Nadia Calviño, pidió en Bruselas que el déficit permitido para este año pasara del 2,2% del PIB hasta el 2,7%, un respiro de unos 5.500 millones de euros. Un cambio que la titular de Hacienda, María Jesús Montero, veía como una «buenísima noticia» porque «apuntala el crecimiento económico», al tiempo que mejora las políticas sociales. Montero explicó tras el Consejo de Ministros del pasado viernes que el objetivo de 2019 será del 1,8%, del 1,1% en 2020 y del 0,4% en 2021, un impulso para el Gobierno, que de otra forma habría tenido que hacer un «ajuste drástico» de 11.000 millones.

Un punto muy destacable del informe es que España es la única gran potencia sobre el que el organismo internacional mantiene sus previsiones de crecimiento. La zona euro en su conjunto bajará dos décimas este año su crecimiento (de un 2,2 a un 2%) y una décima más en 2019 (de 1,9 a 1,8%). Aseguran que este pequeño retroceso se debe a que Alemania y Francia han revisado a la baja sus previsiones y, sobre todo por Italia, donde se espera que «las condiciones financieras más restrictivas motivadas por la reciente incertidumbre política» pesen sobre la demanda interna.

Por su parte, la Comisión Europea también ha rebajado las previsiones de crecimiento para la eurozona, aunque su nivel sigue siendo «sólido». En la actualización de verano de su escenario económico, la Comisión revisó a la baja (- 0,2%) su previsión hasta el 2,1% para 2018 y mantuvo las previsiones para 2019 en el 2%. Asimismo, la institución europea señaló que la actividad en la eurozona mantendrá un ritmo de crecimiento sostenido «gracias a las condiciones monetarias acomodaticias, las mejoras del mercado laboral y el dinamismo exterior». No obstante, destacó la escalada de tensiones comerciales con EE UU como un riesgo importante a corto y medio plazo.

A nivel mundial, con las alertas puestas en las consecuencias de las guerras comerciales proteccionistas, el FMI tenía una previsión en primavera del 3,9% que sigue manteniendo en el mismo punto a pesar de las adversidades.

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