Solo cuatro países europeos revalorizan la pensión con el IPC

Jubilados descansan en el banco de un parque. /IOSU ONANDIA
Jubilados descansan en el banco de un parque. / IOSU ONANDIA

La gran mayoría de países del entorno ha evolucionado hacia fórmulas mixtas que combinan precios con salarios u otros índices

L PALACIOSMadrid

Las pensiones en España volverán a revalorizarse de acuerdo al IPC, tal y como sucedía antes de la reforma aprobada en 2013 por el Gobierno de Rajoy, que creó un índice nuevo que introducía múltiples variables y abocaba a los jubilados a una subida del 0,25% mientras la Seguridad Social tuviera pérdidas.

Éste ha sido el acuerdo al que llegó la semana pasada el Pacto de Toledo después de meses de intensas negociaciones. Bien es verdad que el texto redactado –y que han suscrito todos los partidos políticos salvo Esquerra– es muy genérico, por lo que ya hay quienes –como PP, PDeCAT y Ciudadanos– apuntan que se abre la puerta a introducir otros elementos, sean salarios, cotizaciones, crecimiento de la economía... Pero lo que sí parece claro es que de forma genérica las pensiones se indexarán a los precios para evitar que los mayores pierdan poder adquisitivo.

Este mecanismos de revalorización en realidad es el menos utilizado en los países del entorno. Así, solo Francia, Italia, Austria y Hungría suben sus prestaciones exclusivamente basándose en la inflación, algo que precisamente esta misma semana criticó el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, que se mostró en desacuerdo con utilizar solo un factor, algo que –a su juicio– conlleva «efectos perversos» a largo plazo.

Efectivamente, la fórmula mixta es la más empleada en Europa. Un total de 17 países de los Veintiocho revalorizan sus pensiones en función de diferentes variables, según un estudio realizado por el Ministerio de Trabajo al que ha tenido acceso en exclusiva este periódico y que fue presentado a la comisión del Pacto de Toledo recientemente. La gran mayoría –un total de trece Estados– lo hacen utilizando conjuntamente precios y salarios. Así ocurre, por ejemplo, en Finlandia, cuyas prestaciones contributivas están ligadas un 80% al IPC y el 20% restante al crecimiento de los salarios. Aunque también es verdad que hay algunos socios que utilizan la evolución de los salarios como una forma adicional de mejorar las pensiones. Como Polonia, donde las revalorizan con el IPC del año anterior, incrementado en al menos un 20% del crecimiento real de las ganancias. De cualquier forma, este sistema mixto de precios y salarios es el que se ha impuesto en los últimos años, puesto que en la actualidad es el escogido por el 60% de los socios comunitarios y en 2001 apenas llegaban al 30%.

Otro modelo que está en desuso es el que utilizan Dinamarca, Holanda, Reino Unido, Suecia y Noruega, que lo referencian exclusivamente a los salarios. Por su parte, Estonia, Grecia, Portugal y Alemania introducen otras variables además de precios y salarios, mientras que Irlanda y Lituania fían la subida a la decisión discrecional del Gobierno.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos