La pérdida de población, otra piedra en el zapato de las pensiones

La pérdida de población, otra piedra en el zapato de las pensiones
EFE

Aunque en 2017 creció un leve 0,3% gracias a los extranjeros tras cuatro años de caídas, un informe prevé que España pierda 5 millones de habitantes en medio siglo

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

La ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio, se ha puesto como meta acabar con el déficit de la Seguridad Social en un plazo de cinco años pero sin reducir por ello la cuantía de las pensiones. La fórmula 'mágica' para cuadrar ese círculo pasa fundamentalmente por crear nuevos impuestos (a la banca y a las grandes compañías tecnológicas), a la vez que sustituye los créditos extraordinarios del Estado de los últimos años por transferencias directas desde los Presupuestos.

Para ello ha tenido en cuenta la situación a corto plazo del sistema -con un Fondo de Reserva que «prácticamente» se agotará en 2018-, pero no ha ido más allá en los cálculos ni tampoco están aún cerradas las recomendaciones que hará la comisión parlamentaria del Pacto de Toledo para la enésima reforma de aquel. El PP, ahora en la oposición, pactó con el PNV aplazar la entrada en vigor del cuestionado factor de sostenibilidad, al menos, hasta 2023. En un principio se pensaba que empezará a aplicarse desde el 1 de enero de 2019, reduciendo con ello de forma progresiva la cuantía de las prestaciones y aligerando su peso para las arcas públicas.

Pero, ¿qué puede pasar en las próximas décadas? Pues, salvo que la mayoría de expertos e institutos internacionales se equivoquen, que la población será más vieja y, además, menor en volumen que la actual a no ser que se produzca un vuelco en la media actual de nacimientos anuales o bien crezca de forma muy apreciable el número de inmigrantes que se incorpora al mercado laboral como cotizantes oficiales. Uno de los últimos estudios es de la escuela de negocios EAE y sus autores calculan que el país puede perder cinco millones de habitantes en el próximo medio siglo.

¿Es el momento de buscar un plan de pensiones mejor?:


España comenzó 2018 -el INE aún tardará en publicar los datos de cierre del primer semestre- con 46,69 millones de habitantes, 126.437 más que un año antes –la población de origen español bajó en 20.174 personas, mientras que la extranjera subió en otras 146.611- aunque en términos relativos el incremento solo alcanza tres décimas, eso sí, suficiente para romper con una racha negativa de cuatro ejercicios seguidos de caídas –en el último lustro ha perdido 900.000 personas-. Pero para 2030, según el informe de EAE, perdería casi 900.000 habitantes para quedarse con 45,8 millones e incluso en el horizonte de 2065 caería hasta 41 millones, lo que representaría su nivel más bajo desde 2001, esto es, desde principios de siglo.

La natalidad sigue bajando

El motivo de esa perspectiva tan pesimista es la propia tendencia demográfica del país. La denominada tasa bruta de natalidad (TBN) también se encuentra en niveles históricamente reducidos. En 2017 fueron 8,75 nacidos por cada 1.000 habitantes, por debajo de los 11,27 que se registraban en 2008, es decir, al comienzo de la última gran crisis económica. Para hacerse una idea de cómo han ido cambiando las cosas, a finales del siglo XX el promedio estaba en tener un hijo a los 25 años y hoy se superan los 31 con creces, al menos según la estadística del INE.

El otro elemento a tener en cuenta es el aumento de la esperanza de vida, que en un cuarto de siglo se ha elevado en seis años para situarse en 83,15 años de media. Eso ha hecho, a la vez, que el índice de envejecimiento continúe subiendo y en 2050 se prevea que haya 76 jubilados por cada 100 habitantes en edad de trabajar. El problema es que la tendencia del mercado laboral en los últimos años ha sido que el paro se reduzca a costa en bastantes casos de más temporalidad en el trabajo y contratos precarios, lo que implica mucha menor cotización que el empleo indefinido.

Aún así, el desempleo continúa en niveles altos (el 15,8% de la población activa al cierre de mayo), sobre todo en el colectivo juvenil, lo que supone un lastre importante para el sistema. Con este panorama la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) estima que la tasa bruta de reemplazo de la pensión respecto a lo cotizado se reducirá a casi el 50% para 2060, lo que implica que los jubilados de entonces solo llegarían a recibir como prestación la mitad de su último sueldo, y en la actualidad la cuantía media mensual es de 1.152 euros.

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