Casi un tercio de los pensionistas hubiera preferido jubilarse más tarde

Un grupo de pensionistas manifestándose. /Archivo
Un grupo de pensionistas manifestándose. / Archivo

Un 75% no supo cuánto iba a cobrar de prestación hasta seis meses antes de su retiro y más de la mitad piensa que recibe menos de lo que cotizó

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

Además de la revalorización de las pensiones, otro de los temas de debate es la edad de jubilación, que avanza progresivamente y se situará en los 67 años en el año 2027. Pero, mientras que el sistema de actualización de las prestaciones es objeto de una agria polémica, el alargamiento de la edad de jubilación no genera tantos detractores. Y esto es así porque en realidad la mitad de los pensionistas está conforme con la edad en la que se jubiló, mientras que casi un tercio hubiera preferido hacerlo más tarde y apenas un 18% habría elegido antes, según refleja la VI Encuesta de Jubilación y Hábitos de Ahorro elaborada por el Instituto BBVA de Pensiones.

Lo que también tienen claro la mayoría de las 3.000 personas mayores de 60 años encuestadas es que no debería haber una edad máxima de jubilación, de forma que cada cual escogiera dejar de trabajar cuando lo deseara. Así lo creen un 65%, mientras que un 32% sí defiende fijar un límite y que éste fuera de media los 66,6 años. En la actualidad, la edad legal de jubilación está fijada en los 65 años y seis meses, aunque aquellos que tengan largas carreras de cotización (superiores a 36 años y seis meses) podrán acceder al retiro voluntario a los 65 años.

Todavía es mayor el respaldo que recibe fijar una edad mínima de jubilación: un 67% de los encuestados así lo creen y estiman que debería ser a los 63,4 años de media, mientras que tres de cada diez considera que debería dejarse a elección de los interesados.

Donde sí existe un rotundo respaldo es en que el Gobierno de turno debe revalorizar las pensiones cada año para que no pierdan poder adquisitivo, algo que se hizo visible en las multitudinarias manifestaciones que se hicieron en el último año pidiendo una subida en función del IPC y no del 0,25%. Y es que apenas el 9% vería aceptable prescindir de dicha actualización si la Seguridad Social tiene déficit, como así sucede en la actualidad.

El rechazo al ajuste de las pensiones o a la no revalorización se asienta sobre la consideración de las pensiones como una prestación por la que los beneficiarios han contribuido sobradamente a través de sus cotizaciones sociales, según resalta el estudio. De hecho, en contra de las estimaciones según las cuales un pensionista medio recupera aproximadamente 12 años después de jubilarse el valor de las cotizaciones realizadas por él y su empleador, cuatro de cada diez pensionistas entrevistados (43%) y más de la mitad de los que todavía no son pensionistas (54%) piensan que recibirán menos de lo que cotizaron durante su carrera laboral.

De cualquier forma, un 35% de los perceptores de una prestación pública cree que su cuantía es adecuada, mientras que un 65% la considera regular, mala o muy mala. Sin embargo, poco pueden hacer para afrontar esta etapa de la vida, puesto que tres de cada cuatro jubilados no supieron hasta su retiro o como pronto seis meses antes a cuánto iba a ascender su pensión, un desconocimiento que, para los autores del informe, sugiere o bien falta de educación financiera o una confianza y tranquilidad generalizada en el sistema como mecanismo de sustitución de rentas.

Por eso, desde el Instituto BBVA reclamaron informar mejor a los futuros pensionistas y se mostraron partidarios de enviar a los ciudadanos los denominados 'sobres naranjas' en los que se calculaba la cuantía de la prestación, una iniciativa que se anunció desde el Gobierno del PP a semejanza de otros países europeos y que nunca llegó a ver la luz.

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