El parón europeo reduce un 5,6% la producción de automóviles desde España

La industria intensiva en uso de electricidad se queja de que las subastas de interrumpibilidad les compensan ahora menos ante sus competidores

J. A. BRAVO

madrid. El fantasma de los ajustes de empleo (EREs) e incluso cierres seguirá rondando el sector de la automoción en un 2019 claramente malo para sus expectativas, y donde el parón del negocio en la UE ha impedido compensar las caídas de ventas en España. Así lo estiman las propias empresas tras conocerse ayer una nueva reducción de sus cifras de producción, un 6% en mayo para sumar siete meses a la baja.

Según la patronal de fabricantes Anfac, desde enero acumula un descenso del 5,6% en el número de vehículos que salen de sus 13 plantas en España (1,27 millones al cierre de mayo), en buena medida porque el principal cliente de sus exportaciones tampoco está pasando un buen momento. En los cinco primeros meses del año las ventas de automóviles han bajado un 2,1%, aún con el respiro mínimo de mayo (+0,1%).

En las firmas automovilísticas ven «debilidad» en los mercados europeos, aunque la situación nacional no es mejor. Sus ventas retrocedieron un 7,3% en mayo y en el acumulado anual pierden un 5,1% respecto a enero-mayo de 2018. En la UE solo Alemania se salva del retroceso general -con un alza moderada del 1,7% en la comercialización de vehículos-, mientras en Italia y Reino Unido la bajada supera el 3%.

A ello se une el descenso en la retribución que vienen recibiendo las industrias electrointensivas españolas (la automoción es una de ellas) en las subastas de interrumpibilidad, es decir, la compensación por no consumir energía un período fijo. Es ya un 40% menos que hace un año, lo que merma su competitividad.