¿Y CÓMO SERÁ EL MUNDO POST SMARTPHONE?

El mundo ha alcanzado su pico de dedicación al teléfono móvil. Eso creen, al menos, los grandes fabricantes de tecnología. En las recientes conferencias de desarrolladores de Google y Apple sus gurús dedicaron gran parte del tiempo a presentar herramientas que nos permiten reducir el uso del móvil. «Saco el móvil demasiadas veces al día», reconoció Tim Cook, consejero delegado de Apple, como si de una sesión de Tecnoadictos Anónimos se tratara. Su empresa acaba de lanzar una nueva funcionalidad llamada 'ScreenTime' (tiempo de pantalla), que nos permitirá limitar las horas de uso del móvil y extraer datos de cuántos minutos le dedicamos y a qué. «Yo pensaba que era disciplinado en cuanto a mi uso del teléfono, pero estaba equivocado. Cuando empecé a ver los datos me di cuenta de que le estaba dedicando mucho más tiempo de lo que debería», dijo Cook.

Las nuevas tecnologías parecen haber alcanzado su máxima capacidad de captar nuestra atención. Hasta sus más altos ejecutivos muestran síntomas de cansancio. Y, por ahora, sus ingenieros no han encontrado la manera de librarnos de los límites de las leyes del espacio-tiempo: el día sigue teniendo solo 24 horas. De estas, en España dedicamos el año pasado dos horas y once minutos al móvil. En Estados Unidos superan las tres horas diarias. El ranking lo encabeza Brasil, con más de 4 horas dedicadas cada jornada a la pequeña pantalla (el móvil). Datos recientes indican que la mitad de los adolescentes españoles dedican entre una y dos horas al día al teléfono. Un 27% se pasa más de tres horas.

Si usted, querido lector o lectora, tiene hijos o nietos en esa franja de edad conoce bien la batalla. La pregunta que está recabando cada vez más atención entre los expertos es, por tanto, la siguiente: ¿cómo será, entonces, el mundo post smartphone?

Así respondía recientemente Farhad Manjoo, respetado analista de temas digitales del 'New York Times': «Los gigantes tecnológicos están construyendo el comienzo de algo nuevo: un mundo tecnológico visual menos insistente, un paisaje digital basado en altavoces inteligentes, auriculares, relojes y otros 'wearables' que ayuden a reducir la presión sobre la vista». En efecto, Google acaba de lanzar en junio su altavoz inteligente en España, y se espera que Amazon lance su equivalente dentro de unos meses. Se trata de unos elegantes dispositivos que harán -si se extiende su uso- de nuestros hogares un lugar más conectado. 'Ok Google, enciende las luces del salón'. 'Alexa, pon la nueva canción de Rihanna en la habitación de los niños'. Ello dependerá, en parte, de cómo de veloz sea la transición de las búsquedas táctiles a las consultas por voz.

Según un estudio de Edison Research para MindMeld, una empresa de inteligencia artificial de Palo Alto, el 10% de las búsquedas se realizan hoy por voz. Hablar con el móvil es algo absolutamente cotidiano para los más jóvenes. Según estos datos, ese porcentaje se habrá elevado al 66% en 2020. Hablar con los cacharros que nos rodean será la norma. Así, pasaremos a invertir más en nuevos auriculares como los AirPods de Apple, cada vez más visibles en aeropuertos, calles y edificios de oficinas. A la vez el 'smartwatch', tras años de fracaso, comenzará a jugar un papel creciente en una nueva forma de relacionarnos con la tecnología que ya no se basará tanto en mantener los ojos sobre la pantalla del móvil. Pobres oídos.

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