EN PROTECCIÓN AL AHORRO, LOS ÚLTIMOS DE LA FILA

RAFAEL RUBIO ANALISTA DE MERCADOS

Cuando de proteger el ahorro se trata, no hay objetivos urgentes ni compromisos ineludibles. Ello explica la normalidad con la que se ha acogido el hecho de que la Comisión Europea haya denunciado a España ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea por no haber traspuesto a nuestras leyes la nueva directiva Mifid II, que entró en vigor a principios de año. No es excusa que no seamos el único país que haya incumplido porque la mayoría lo ha hecho (18 de los 27) y, además, llueve sobre mojado ya que con la Mifid I ocurrió lo mismo.

La nueva directiva se ha anunciado como un cambio revolucionario en el sistema financiero que llevaba la protección del inversor a los más altos niveles. Sin embargo, el retraso en su transposición a nuestras normas no preocupó mucho al anterior Gobierno ni tampoco al nuevo, que tiene otras urgencias que resolver. Sólo la CNMV, que no puede marcar los ritmos en este asunto, parece convencida de que ahorradores/inversores quedarán sometidos totalmente al paraguas de la Mifid II antes de 2020.

Lo peor de todo es que se ha creado una confusa situación en la que el ahorrador/inversor no acierta a comprender las ventajas que tendría la nueva regulación. Peor aún, algunas entidades han aprovechado tal situación para incorporar una nueva comisión por el análisis de los fondos de inversión ofrecidos ante la impotencia de su clientela que ha de asumirla sin encontrar suficientes explicaciones. Alguien debería decir a quién pedirle responsabilidades, si hasta que se transponga la normativa europea vuelve a producirse alguna estafa que merme de forma sustancial el patrimonio de un colectivo importante de los ahorradores.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos