El órdago de Italia y el 'brexit' deprimen la relación euro/dólar

Reverso de las monedas de Euro pertenecientes a Italia. /AP
Reverso de las monedas de Euro pertenecientes a Italia. / AP

La negativa de Italia a modificar sus presupuestos y las dudas sobre la salida de Reino Unido llevan al euro a mínimos del último año y medio frente al dólar

JOSÉ JIMÉNEZ

El mercado de divisas encara la recta final del año lastrado por una peligrosa combinación de incertidumbres cuyo efecto ha puesto contra las cuerdas al par más negociado del mundo, el euro/dólar, que acaba de tocar mínimos del último año y medio al situarse en las 1,1240 unidades. Muy lejanos parecen ahora los 1,25 dólares de comienzos de febrero, el último máximo anual que ha visto desde entonces el órdago de Italia a Bruselas a cuenta de sus presupuestos, las cada vez más intrincadas negociaciones del 'brexit' e incluso la mano dura de la Reserva Federal estadounidense, para nada dispuesta a aflojar el ritmo de subida de tipos aún cuando la guerra comercial entre China y Estados Unidos amenaza con deprimir la fortaleza de la economía estadounidense.

Está claro que la negativa de Italia a cambiar sus presupuestos es el factor que más pesa ahora mismo para explicar la racha bajista de la moneda única en Europa. «Italia sigue siendo el principal escollo para el euro, con la UE presionándoles para una revisión de presupuestos. El tema seguirá dando que hablar, pero está muy metido en precio», explica Francisco Haro, responsable de divisas de Citi en España.

Esta semana se ha cumplido el plazo para que Italia envíe a Bruselas unos presupuestos rectificados, algo que no ha sucedido, así que el choque de trenes entre la UE y Roma está servido. Por si fuera poco, añade el experto de Citi, «el euro también se ha visto perjudicado por la debilidad reciente de los datos alemanes y que se ha atribuido principalmente al impacto de las tensiones comerciales entre EE UU y China, al ser el país asiático un importante destino de exportaciones alemanas», apunta.

Precisamente el miércoles se conoció que la economía germana se contrajo un 0,2% en el tercer trimestre, en lo que es la primera bajada de su Producto Interior Bruto (PIB) desde el primer trimestre de 2015, un registro preocupante y que Alemania atribuye a «factores externos». Así las cosas, la semilla de la duda ya está sembrada y, dada la política acomodaticia que sigue el BCE, los mercados temen que una serie de datos económicos débiles obliguen a su Consejo de Gobierno a reducir las proyecciones de crecimiento económico en su reunión de diciembre.

A todos estos problemas, se suman las dudas que rodean al 'brexit', lo que «aumenta la incertidumbre con respecto a la situación en Europa, que es mucho mayor que en Estados Unidos», apunta David Ardura, analista de Gesconsult. El martes se firmó un preacuerdo entre la UE y el Reino Unido, aunque a partir de ahí la situación se ha enrarecido para la primera ministra británica, Theresa May, que ha sufrido una cascada de renuncias entre los miembros de su Gabinete y trata de resistir como puede a un Parlamento hostil.

«Preparados para todo»

En Bruselas saben que el problema puede ser muy serio. De hecho, el vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans, ha recordado que «hay que estar preparados para todos los escenarios», lo que en el caso de la moneda única se traduce en malos augurios. «El euro seguirá bajo presión a medida que la situación de Italia y los titulares sobre la negociación del 'brexit' den más motivos de reflexión a los operadores de divisas», reflexiona Moren Helt, estratega de Danske Bank.

A todos estos factores, Sergio Ávila, analista de IG, añade que en Estados Unidos «los datos muestran una gran fortaleza, que llevará a una cuarta subida de tipos este año», argumentos que sumados «refuerzan al dólar y debilitan al euro», explica. Respecto a EE UU, Sara Carbonell, analista de CMC Markets, también dice que «la buena marcha de su economía frente a muchos países, emergentes y no emergentes, ha hecho que el dólar actúe de activo refugio».

Así las cosas, la cuestión es ver si hay razones fundamentales para que se revierta la tendencia bajista del euro/dólar. Y Francisco Haro sí las encuentra, aunque en este caso llegarían desde Estados Unidos. En su opinión, «la perdida por parte de los republicanos de la mayoría en el Congreso presagia mayor resistencia a las reformas de estímulo de Trump y también un mayor escrutinio».

Junto a la posibilidad de tener una política fiscal menos expansiva, «es probable que se reanuden las negociaciones comerciales entre China y EE UU, donde el lenguaje de las últimas semanas ha sido más constructivo», dice de Haro. Por eso, el experto de Citi piensa en «un posible cambio de tendencia, apoyando nuestra visión de una apreciación del euro/dólar a medio y más largo plazo». Así, en el banco manejan una proyección de cambio de 1,18 dólares a 12 meses y 1,13 a largo plazo.

Objetivo técnico en 1,04

Si los analistas fundamentales al menos admiten que la tendencia bajista del euro puede revertir a medio plazo, los técnicos tienen claro que se avecina fuerte marejada para la moneda única. Así, el analista y colaborador de INVERSIÓN & Finanzas.com, Josep Codina, identifica «un patrón de hombro-cabeza-hombro», fruto de fuertes implicaciones bajistas que el par euro/dólar viene registrando desde mediados de 2017, y «que se habría confirmado este mes tras el fallo en el rebote desde los 1,18 dólares». Ya en el cambio diario, «el giro a la baja es impresionante, con una figura de hombro-cabeza-hombro casi ya confirmada», añade Eduardo Bolinches, director de escueladetradingyforex.com y colaborador de Finanzas.com.

El objetivo teórico que nos deja esa figura aparente «nos lleva a la zona de los 1,05-1,04 dólares por euro en su máxima proyección», añade Codina. Y la misma opinión es compartida por Bolinches: «La tendencia es a seguir corrigiendo y tengo mis dudas de si el par aguantará la directriz de fondo nacida en el 2000, por lo que creo que bajaremos a ver mínimos de 1,04 dólares».

Más a corto plazo, el analista técnico de CMC Markets, José Luis Herrera, recalca que el euro/dólar «parece estar perdiendo semana a semana el importante soporte del 1,13», con lo que «todo parece indicar que vaya a buscar sustento en zonas inferiores». Con ello, y aplicando la fórmula matemática de Fibonacci, «estaríamos moviéndonos en un cambio del rango de los 1,11 dólares».

Pero, ¿Cómo fallaría esta figura? Codina tiene claro que hay que recuperar los 1,14 dólares que actúan ahora como primera resistencia, pero si no son superados sería un 'pullback' típico (movimiento de recuperación), aunque la clave estaría en la superación de los 1,16 de forma consistente para acabar atacando los 1,18. Si ello sucede el patrón quedaría anulado y cabría pensar en la continuidad de los avances para el euro.

 

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