Inversor: ¿conviene aprovechar el rebote de los mercados mundiales?

Las Bolsas están viviendo una estelar recuperación tras un nefasto mes de diciembre. ¿Se trata de una recuperación real o de un 'rebote del gato muerto'?

MARÍA GÓMEZ SILVA MADRID.

El año 2018 pasará a la historia como uno de los peores ejercicios que se recuerdan en los mercados, con el colofón de la peor Nochebuena y el diciembre más nefasto para Wall Street desde la Gran Depresión. Sin embargo, el espectacular inicio de 2019 está borrando parte de los destrozos de su predecesor, con subidas de en torno al 12% en los índices americanos, del 7% en Europa y una recuperación que roza el 10% en el Ibex patrio, desde los mínimos registrados el 27 de diciembre. Pero, ¿qué ha ocurrido para este cambio en el ánimo inversor?, ¿estamos ante un 'rebote del gato muerto' (temporal) o de una recuperación con visos de continuar?, ¿conviene subirse a la ola compradora o es preciso mantener la cautela? Para dar respuesta a estos interrogantes, los expertos explican que el temor a un enfriamiento económico fue el desencadenante de las ventas de final de año y es el factor que hay que vigilar para tratar de anticipar la evolución de los mercados.

«Las caídas del año pasado y, sobre todo, las del último trimestre fueron debidas a los temores a una ralentización e, incluso, a una recesión. Sin embargo, los datos están demostrando que se está produciendo un ligero enfriamiento pero nada demasiado grave. Es la razón para el rebote», explica Antonio Aspas, de Buy & Hold.

En relación con esto, hay varios temas que sirven para medir la temperatura del crecimiento económico (o que le afectan directamente), que marcarán la continuidad de la racha alcista o su desinfle, según Natalia Aguirre, de Renta 4. El primero de ellos es, lógicamente, la publicación de datos y previsiones macroeconómicas, para analizar «si el ciclo está tan débil como descuenta el mercado o no». Esa información va a condicionar, a su vez, la política de los bancos centrales, otro asunto decisivo. En ese sentido, la mayoría de las casas de análisis ha comenzado a rebajar sus expectativas de subidas de tipos, pues el mercado descuenta que el enfriamiento económico retrasará la normalización monetaria, tal y como dejó entrever el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, esta misma semana. Así, gestoras como Amundi han reducido sus perspectivas de subidas de tipos para este año hasta una por parte de la Fed y ninguna en el BCE. La reunión de tipos de la Fed prevista para la semana próxima servirá para medir la temperatura de lo que suceda en Estados Unidos en este sentido.

Asimismo, el conflicto comercial entre Estados Unidos y China es otro factor que está tensionando el mercado por su efecto sobre el crecimiento. El 1 de marzo termina la tregua para incrementar los aranceles y, «si hay acercamiento o se extiende la pausa, el mercado podría seguir subiendo», según Aguirre.

También en el lado de los problemas políticos se encuentra el Brexit, un asunto sobre el que hay muy poca visibilidad, según Aguirre, «pues ni los propios parlamentarios británicos saben lo que va a ocurrir». Aunque todas las opciones están sobre la mesa (Brexit 'duro', 'blando' o incluso 'no Brexit'), la mayoría de analistas cree que el escenario con más probabilidades es una prolongación del periodo de interinidad hasta alcanzar un acuerdo con la UE. «Si no hay acuerdo y vamos a un Brexit duro, probablemente los mercados se irían para abajo o, por lo menos, temporalmente. Pero, si se extiende el plazo de interinidad o se acercan posturas, podría ir subiendo», apunta Aguirre.

La temporada de resultados

Por último, otro asunto que podría enfriar o impulsar el rebote es la temporada de resultados empresariales. «No tanto por los resultados en sí como por las previsiones sobre el futuro. Si son positivas, darán alas a las bolsas. Pero, si empiezan a saltar mensajes negativos, la recuperación se frenaría en seco», explica Aspas.

De momento, muy pocas empresas han publicado sus cuentas. En Estados Unidos -que suele llevar la delantera respecto a Europa-, lo ha hecho en torno al 18% del total. De ellas, un 80% ha superado los BPA (beneficios por acción) estimados y un 60% las ventas, por lo que «la cosa va bastante bien», según apunta Aguirre.

En todo caso, como recuerda Ángel Olea, de Abante Asesores, lo normal es que, «después de cuatro semanas subiendo, la Bolsa se dé un parón o una consolidación pequeña para volver a coger impulso». Tras esa pausa, Olea piensa que la racha alcista continuará hasta «seguir con lo que va a ser un buen año en Bolsa». Silvia García-Castaño, de BNP Paribas Wealth Management, está de acuerdo en que, «tras la sobreventa, lo normal es ver rebotes, que serán duraderos a medida que se vayan despejando los temas» que hay sobre la mesa. Aguirre coincide con ellos dos: «Ahora, deberíamos consolidar un poco. No soy bajista, pero para un impulso adicional necesitamos más claridad sobre las incertidumbres que siguen pesando.Entonces, ¿conviene tomar posiciones para subirse a la ola alcista? Olea cree que sí. Opina que, «a nivel global, sigue habiendo muchas oportunidades». En concreto, aunque la bolsa americana ha regresado a niveles cercanos a los que alcanzaba antes del desplome, Asia y Europa se han quedado atrás y cuentan con más recorrido. Además, Europa paga una rentabilidad por dividendo del 4,4%, por lo que es la región que más gusta en Abante que, asimismo, está sobreponderada en emergentes, donde tiene el 5% de su cartera.

En Buy & Hold también creen que la Bolsa europea es la más atractiva y, dentro de ésta, la española. En concreto, les gusta la banca española, muy castigada el año pasado. Del mismo modo, ven con buenos ojos el sector de autos y, sobre todo, el de componentes de automoción, con compañías como Cie Automotive o Gestamp. Sin desdeñar a las grandes empresas tecnológicas americanas como Facebook, Google o Microsoft.

Una cartera equilibrada

Por su parte, Aguirre cree que la mejor opción para el momento actual es una cartera equilibrada, que no sobrepondere valores en función de si son cíclicos o defensivos; y en la que se elijan los componentes de manera muy selectiva. Así, la cartera de 5 grandes de Renta 4 está compuesta por Repsol, Acerinox, Ferrovial, CaixaBank y Cellnex (varios de los valores que más han subido este mes).

En todo caso, Aspas apunta que no es buena idea intentar entrar en el mercado cuando se incrementa el optimismo y salirse de él cuando se abonan las ventas, pues es muy difícil acertar con el 'timing'. «Yo me dedico a esto y no tengo ni idea de qué va a hacer la Bolsa mañana o en una semana. Hay que estar en Bolsa a las duras y a las maduras, siempre con el dinero que no necesites a corto plazo, con un horizonte de 5-6 años. Porque, si te pierdes los cinco mejores días de Bolsa de cada año, no ganas nada. Hay que estar siempre. Esto va de invertir, no de jugar al casino. Es un negocio a largo plazo», explica. En ese sentido, cita a Peter Lynch, uno de los inversores mas famosos de la historia, cuyo fondo obtuvo una rentabilidad anualizada media del 30% durante 13 años, convirtiéndose en el más rentable del mundo. Sin embargo, se daba la paradoja de que el 50% de sus inversores perdían dinero porque intentaban adivinar cuándo era el momento idóneo para entrar y salir, desperdiciando la rentabilidad por el camino.