Más margen para aplicar el registro de jornada

Trabajo no multará a las empresas con su entrada en vigor este domingo y dará un tiempo para que implanten los controles para aflorar horas extra

JESÚS L. ORTEGA

bilbao. El registro horario de la jornada laboral entra en vigor este domingo, dos meses de aprobarse en Consejo de Ministros, lo que obligará a las empresas a constatar de forma fehaciente el tiempo de trabajo de sus empleados negociando la aplicación con sus representantes. Deberá incluir el horario concreto de inicio y finalización de la jornada de trabajo de cada empleado a fin de controlar los excesos y aflorar las horas extras realizadas y no cobradas, y por tanto, tampoco cotizadas.

No obstante, el Ministerio de Trabajo dará margen de tiempo antes de que la inspección laboral empiece a multar a las empresas que aún no hayan implantado sus sistemas de registro. Su propia titular en funciones, Magdalena Valerio, dijo que se tiene que cumplir «con seriedad» aunque también «sin agobios». Por ello se da ese tiempo de gracia -algunas fuentes apuntan que podría ser hasta un mes- a las empresas que al menos lo estén negociando de buena fe con la representación de los trabajadores. El incumplimiento del registro de jornada es una infracción grave, multada con entre 626 y 6.250 euros según el número de trabajadores o el volumen de negocio.

«Sabemos que existen las jornadas flexibles, el teletrabajo y personas que trabajan para una empresa española y a lo mejor están en China o en México», señaló Valerio Por eso aludió a sistemas que permiten 'fichar' telemáticamente y a la libertad de empresa para implantar el que considere más oportuno. Eso sí, fruto de la negociación con la representación laboral si la hay y que sea fidedigno para que «no haya fraudes».

Se calcula que unos 735.000 trabajadores realizan en España 5,7 millones de horas extra a la semana, de las que más de 2,6 millones no son pagadas ni cotizadas. En 2018, la Seguridad Social ingresó 315 millones por las cotizadas y se prevé que este año roce los 347 millones, y eso sólo con la mitad reconocidas. Por ello, de no existir fraude, lo recaudado se podría duplicar hasta 700 millones.