La justicia anula el logo europeo de Adidas por no ser un patrón

J. A. BRAVO

madrid. Uno de los Goliat de la moda textil mundial ha vuelto a caer ante un David, aunque su guerra no ha terminado. Adidas, la multinacional alemana del deporte, ha perdido la exclusividad para usar en la Unión Europea su conocida marca de las tres bandas.

Así lo resolvió ayer el Tribunal General de la UE -la segunda instancia judicial más alta del territorio comunitario- al considerar que el emporio germano, que acaba de cumplir 70 años, no ha demostrado que su conocido logo tenga «carácter distintivo», ni de forma intrínseca por su propio diseño ni adquirido por su uso todo este tiempo. Es decir, que no reúne las características suficientes para distinguirlo de los de otras empresas.

El origen de este pleito está en 2009, cuando la Oficina Europea de Propiedad Intelectual negó a la compañía belga BVBA el registro de una zapatilla deportiva con dos rayas paralelas en uno de los laterales.

La razón es que no bastaba para diferenciarlo como seña propia. Por eso, cuando en 2014 se dio luz verde al registro del logo de Adidas, la firma belga se opuso y se anuló la decisión. Ahora la justicia lo confirma por no ser «un patrón» sino una marca «figurativa ordinaria».