La industria alerta del coste del alza del diésel que asumirá «toda la economía»

La industria alerta del coste del alza del diésel que asumirá «toda la economía»

Las organizaciones empresariales vinculadas a la automoción, el transporte de mercancías o las fábricas de componentes auxiliares advierten al Gobierno de las «graves consecuencias»

J.CAMARERO / E.MARTÍNEZ

Las alarmas se han encendido en la industria ante la penalización en el consumo de diésel que quiere aplicar el Ministerio de Hacienda en los próximos meses. Las organizaciones empresariales vinculadas a la automoción, el transporte de mercancías o las fábricas de componentes auxiliares, entre otras, advierten al Gobierno de las «graves consecuencias» que tendrá ese alza fiscal para la recuperación económica, en general, y para el empleo y la producción de muchas fábricas en particular.

Las plantas dedicadas a la fabricación de automóviles han tomado la avanzadilla en estas advertencias al indicar que con la subida del gasoil «se pueden perder oportunidades de nuevas adjudicaciones de modelos y, con ello que la industria se debilite gravemente». Son las palabras del presidente de Anfac -la patronal de fabricantes de vehículos-, José Vicente De los Mozos, quien recuerda que esta industria emplea a 40.000 trabajadores en 17 fábricas y produce más de 1,2 millones de diésel cada año. Para Confemetal (la patronal del metal) esa medida de Hacienda «condena a los motores diésel» y provoca «perjuicios» que «se pagarán en términos de generación de actividad y empleo». Recuerda que esos motores son «claves en numerosas tareas productivas en las que su sustitución es muy difícil y costosa».

Por su parte, la Confederación Española de Transportes de Mercancías (CETM) advierte de que el alza de los impuestos que gravan el gasoil «también repercutirá de forma negativa en el conjunto de la economía». Consideran que el Gobierno va a «cebarse» con el sector del transporte de mercancías por carreteras, que «juega un papel estratégico en el engranaje para el correcto funcionamiento de la industria, el turismo y el comercio».

Con el objetivo de enfriar los ánimos del sector, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, aseguró ayer tras el Consejo de Ministros que la equiparación de precios entre el diésel y la gasolina «no incidirá» sobre los resultados de las pymes o autónomos, ni tampoco sobre los sectores más «vulnerables» como los transportistas. Así, aunque Montero defendió una subida de impuestos al gasoil por el aspecto contaminante en línea con las recomendaciones europeas, aclaró que es un camino que hay que recorrer «progresivamente» para eliminar prácticas que puedan perjudicar al medio ambiente o sean nocivas contra la salud, «como ya han hecho ayuntamientos de grandes ciudades con las limitaciones al tráfico» de los vehículos más contaminantes, en referencia a Madrid y Barcelona. El proyecto pasa por gravar con hasta 9,5 céntimos de euro por litro de diésel para igualar su precio al de la gasolina.

Esta subida de impuestos no se hará efectiva de un día para otro, sino de forma «progresiva» con la intención de «disuadir» el uso de este carburante. Por su parte, la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, ya manifestó el pasado miércoles en el Congreso que el diésel tenía «los días contados» y que su «impacto» en la calidad del aire «es lo suficientemente importante como para ir pensando en un proceso de salida».

 

Fotos

Vídeos