España flaquea en dar oportunidades a directivas

Continúa en el puesto 31 de 125 países en competitividad laboral, con aprobado raspado en facilidad para contratar y en movilidad de plantillas

JOSÉ M. CAMARERO

madrid. Entre todas las sombras que acechan al mercado laboral las cuestiones relacionadas con la igualdad entre hombres y mujeres siguen siendo uno de los puntos débiles que, en comparación con otros países, lastran la clasificación de España en el entorno mundial. Se sitúa en el puesto número 31 en un ranking de 125 economías, con una calificación de aprobado al límite: 52,85 puntos sobre 100. Ese es el resultado del Índice de Competitividad por el Talento Global elaborado por Adecco, junto a Insead y Tata Communications. Una clasificación en la que España ocupaba en la anterior edición de 2018 el puesto 31, pero de 119 países.

El informe destaca cómo el mercado laboral debe «mejorar notablemente» los aspectos relacionados con las «oportunidades directivas a mujeres», una escala en la que se encuentra en el furgón de cola, al situarse en la posición 112 de 125. La valoración en la cuestión relativa a la brecha salarial tampoco sitúa a España como una de las economías avanzadas, al encontrarse en el puesto 50. Ni obtiene buena nota en cuanto a «colaboración en los organismos» o en la «facilidad para contratar», donde España ocupa el puesto 105, casi en el furgón de cola.

La desigualdad de las mujeres es uno de los lastres que impiden que España se sitúe en una posición mejor con respecto a los países de renta elevada: solo el 40% de ellos ocupa un puesto inferior. Por delante se encuentran Corea del Norte (puesto 30), Portugal (28), Malta (26) o República Checa (25). Lideran la lista, como otros años, Suiza, Singapur y Estados Unidos.

El informe sí valora positivamente el comportamiento del mercado laboral en términos de crecimiento y retención, «saneamiento» o «matriculación en educación superior». La nota en cuanto a movilidad tampoco ha mejorado de forma relativa con respecto al anterior informe, constituyendo uno de los hándicaps del mercado laboral.