España crecerá el doble que sus socios a pesar de la incertidumbre política

Pierre Moscovici, comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, ayer durante la presentación de resultados en Bruselas. :: reuters/
Pierre Moscovici, comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, ayer durante la presentación de resultados en Bruselas. :: reuters

Bruselas pronostica un crecimiento del 2,3% del PIB, dos décimas más de lo que esperaba en mayo, y mantiene la expectativa del 1,9% para 2020

SALVADOR ARROYOBRUSELAS.

La economía española avanza a esa velocidad de crucero que, hoy por hoy, no altera ni las incertidumbres políticas domésticas (la sucesión de procesos electorales y esa falta de apoyos para conformar Gobierno a la que se enfrenta Pedro Sánchez) ni las tensiones comerciales globales. Continúa en clave expansiva a un ritmo muy superior a la media europea, lo que la convierte en uno de los motores más potentes del club.

Es lo que refleja la proyección de verano que ayer dio a conocer el Ejecutivo comunitario y que revisa dos décimas al alza el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) para este ejercicio (pasando del 2,1% estimado en mayo al 2,3% actual) y mantiene en el 1,9% la expectativa para 2020.

El tirón que experimentó el PIB en el arranque de este 2019, cuando la tasa de crecimiento subió al 0,7% trimestral, frente al 0,6% que se esperaba en un primer momento, es el que inyecta brío a la economía nacional. Las exportaciones tuvieron un mejor tono de lo esperado, no así las importaciones, que se contrajeron. El consumo interior fue más débil que en etapas anteriores, pero se compensó con la inversión en equipos y viviendas, lo que le otorgó un impulso que permite hablar de ese repunte hasta diciembre, aunque la Comisión Europea prevé que en el último trimestre se ralentizará al 0,5%.

En lo que se refiere a 2020, el informe recoge una cifra idéntica a la que se viene planteando desde febrero: el 1,9%. «Se espera que la demanda interna, y en particular el consumo, siga siendo el principal motor del crecimiento, con una contribución neutral en términos generales de las exportaciones netas», asegura. Las ventas al exterior y las importaciones de España se recuperarían, pese a las disputas proteccionistas entre Estados Unidos y China, pero menos de lo previsto en primavera. Bruselas confía además en que el desempleo continúe bajando lo que unido a «los aumentos salariales debería mejorar los ingresos de los hogares y favorecer también una mayor tasa de ahorro».

En lo que se refiere a la inflación, que alcanzó el 1,7% el pasado año, seguirá creciendo este 2019, pero no rebasaría el 0,9%, muy condicionada por los vaivenes del precio del petróleo. De cara a 2020, se elevaría hasta el 1,2% «a medida que la inflación subyacente se recupere gradualmente».

Más músculo que Alemania

La economía española mantendría con estos datos un músculo mayor que el de países como Alemania, que según las previsiones de Bruselas crecería un 0,5% este año y un 1,4% el próximo; Francia (1,3% y 1,4%, respectivamente); y la convulsa Italia, a la que la Comisión Europea le augura una evolución del 0,1% en 2019 y del 0,7% en 2020. De igual modo, España duplicaría los ratios de crecimiento medio en la zona euro, que se sitúan en el 1,2% y 1,4%, este último revisado dos décimas a la baja en relación con las previsiones de primavera.

Con 2019 la eurozona sumará siete años consecutivos de crecimiento, donde el primer trimestre también se reveló mejor de lo esperado gracias, entre otros factores, al incremento en las ventas de automóviles. «También, una serie de medidas fiscales contribuyeron a mejorar los ingresos disponibles en los hogares de varios Estados miembros», se subrayó ayer desde la Comisión en su informe. Con todo, las perspectivas a corto plazo para la economía europea «se ven empañadas por factores externos, incluidas las tensiones comerciales globales y la incertidumbre política significativa» (en clara alusión al 'brexit', que debería consumarse el próximo 31 de octubre). De ahí que no se toque la proyección del 1,2% que se lanzó en mayo.

«La economía europea continúa expandiéndose en un contexto global difícil. Todos los países de la Unión Europea crecerán tanto en 2019 como en 2020, lo que tendrá una incidencia positiva en el mercado laboral, pero debido a los numerosos riesgos que existen, debemos intensificar los esfuerzos para fortalecer aún más la capacidad de recuperación de nuestras economías en su conjunto», destacó Pierre Moscovici, comisario de Asuntos Económicos y Financieros, en la presentación de los resultados.

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