España, a la cola de Europa en empleos vacantes

Con una tasa del 0,9% a cierre de 2018, solo Grecia tiene un nivel más bajo y está lejos de países como República Checa, Bélgica o Alemania

LUCÍA PALACIOS

madrid. Otra estadística laboral que vuelve a situar a España como el segundo peor país de Europa, solo superado por Grecia. Se coloca a la cola de la UE en la tasa de empleos vacantes -al mismo nivel que Bulgaria, Irlanda y Portugal- y solo mejor que el país heleno, según los datos publicados ayer por la oficina estadística Eurostat. Concretamente, la tasa de puestos de trabajo que no se cubren se situó en el 0,9% en el cuarto trimestre de 2018, una décima más que el trimestre precedente y dos décimas más que en el mismo periodo de 2017, con lo que su potencia de empleo va en aumento desde 2012.

Sin embargo, está muy lejos de los niveles de puestos de trabajo vacantes que hay en República Checa, a la cabeza de Europa con una tasa del 6%; Bélgica y Alemania, ambas con una tasa del 3,4%, algo, por otra parte, lógico, si se tiene en cuenta que en España todavía hay 3,3 millones de personas desempleadas y su tasa de paro rozó el 14,5% a cierre de 2018. A su vez, la tasa española es menos de la mitad de la media de la UE (1,4 puntos porcentuales inferior), que se sitúa en un 2,3% tras aumentar una décima, y que la eurozona, también con un 2,3%; en ambos casos han aumentado tres décimas respecto a la de hace un año y se sitúa en máximos históricos.

En términos absolutos, el número de empleos sin cubrir en España a cierre de 2018 fue de 126.315, ligeramente por encima de los 124.747 empleos libres del trimestre anterior, por detrás de países como Alemania (1,44 millones), Reino Unido (856.000), República Checa (277.441), Países Bajos (252.782), Bélgica (141.730), Polonia (138.434) y Austria (130.869).

Por actividad económica, en industria y construcción la tasa española de vacantes se situó en el 0,4% en el cuarto trimestre (la más baja de Europa junto con Grecia), mientras que en el sector servicios creció un poco más hasta el 0,6%, el segundo nivel más bajo de la UE tras el país heleno.