Una empresa malagueña pone en marcha un servicio de trasteros a domicilio

Raúl Candiles, Pablo Rodríguez y Rubén Guerrero./SUR
Raúl Candiles, Pablo Rodríguez y Rubén Guerrero. / SUR

Dropier ofrece a sus clientes la retirada y entrega de cualquier objeto y un catálogo 'on line' para controlar todo lo que tienen almacenado

Juan Soto
JUAN SOTOMálaga

La empresa malagueña Dropier quiere revolucionar la forma en la que los malagueños guardan sus objetos en los trasteros. Conscientes de que las viviendas son cada vez más pequeñas y de que los artículos para almacenar son más numerosos, han puesto en marcha un novedoso sistema de trasteros a domicilio para facilitar el trabajo a sus clientes. A diferencia de otros servicios de almacenaje que ya existen en la ciudad, estos emprendedores se distinguen por recoger y entregar los objetos en el domicilio del cliente, evitando que los usuarios se tenga que desplazar hasta un punto concreto. Además, como servicio añadido, dan la opción de fotografiar todos los objetos que tiene en custodia para que al usuario no se le olvide lo que tiene almacenado y pueda reclamarlo con un solo golpe de ratón a través de su área personal en la web de la empresa.

Uno de los fundadores de Dropier, Pablo Rodríguez, explica que esta iniciativa surgió en la incubadora de negocios Demium Startups y que decidieron ponerla en marcha al comprobar que había un vacío en este terreno. «Se trata de un servicio que funciona con mucho éxito en Estados Unidos y en el sudeste asiático pero que en España no estaba desarrollado», detalla.

Para almacenar los objetos, estos empresarios han cogido una nave en el polígono Santa Teresa y realizan las recogidas y las entregas en un plazo de 24 ó 48 horas. Entre otros aspectos, Pablo Rodríguez destaca que con este servicio el cliente sólo paga por lo que tiene almacenado sin preocuparse del número de metros cuadrados, ya que adaptan la cuota al espacio que están usando los clientes en cada momento. «No tendrá que estimar el espacio que va a necesitar porque puede que haya meses que tengas el trastero vacío», apunta.

Pese a llevar apenas unos meses operando, los responsables de Dropier se han marcado el objetivo de terminar el año con 400 usuarios. De momento la mayor parte de ellos son de la capital y extranjeros, aunque confían en expandirse por otras regiones como Madrid, Barcelona, Sevilla o Valencia. En la actualidad cuentan con cuatro trabajadores de forma fija, aunque la cifra aumenta en las épocas de mayor trabajo.

Desde muebles hasta ropa

El responsable de la empresa explica que actualmente están tratando con muchos clientes extranjeros y personas mayores que agradecen no tener que embalar y llevar las cosas ellos mismos al trastero. «Agradecen la comodidad de que se les guarden los objetos, se los recojan y se les entregue cuando ellos lo necesiten». Y entre los artículos que tienen en custodia reseñan cosas de todo tipo, desde muebles hasta cajas de ropa o artículos que permanecen en las instalaciones mientras se realiza una mudanza.

El de los trasteros es el negocio de moda en estos momentos en el que las viviendas son cada día más pequeñas. Según los datos que maneja la Asociación Española de Self-Storage, en la actualidad se contabilizan 475 centros repartidos por toda España y sólo durante los últimos meses han surgido 25 nuevos operadores. Las comunidades autónomas donde se localizan un mayor número de centros son Cataluña, Madrid, Andalucía y Valencia; mientras que Málaga destaca como la tercera en número de instalaciones sólo superada por Madrid y Barcelona.

En el caso de la capital, este tipo de servicios han adquirido una gran importancia en los barrios, en donde las viviendas no cuentan con trastero. En la actualidad funcionan empresas como Trasteros Sur, Trasteros Plus o Keepy y, aunque los precios son cambiantes, un particular podría acceder a un espacio de este tipo desde unos 20 euros al mes por un metro cuadrado de almacenaje.