El Corte Inglés prevé un plan «ambicioso» para relanzarse ante el acecho de Amazon

El presidente de El Corte Inglés, Jesús Nuño de la Rosa. :: efe/
El presidente de El Corte Inglés, Jesús Nuño de la Rosa. :: efe

El consejo propone medidas sobre conflictos de interés, como el del servicio de seguridad, por el que Gimeno ya ha demandado a la empresa

JOSÉ M. CAMARERO MADRID.

El recién elegido presidente de El Corte Inglés, Jesús Nuño de la Rosa, afrontó ayer su primer consejo de administración ordinario al frente del grupo poniendo sobre la mesa una propuesta para «relanzar el grupo». Superados temporalmente los baches por los que ha atravesado la empresa, con la pugna entre las familias propietarias de por medio, el ejecutivo tiene ante sí un problema de mayores dimensiones que el de los conflictos hereditarios: la competencia del comercio 'on-line' y la aparición de nuevas compañías y fórmulas de distribución que nada tienen que ver con el modelo de negocio comercial que se imponía hasta hace pocos años.

El principal reto al que se enfrenta la cadena de distribución se llama Amazon, o Aliexpress. Y al igual que le ocurre a otras firmas del sector, con una red de centros repartidos por todas las comunidades, el supermercado virtual propiedad de Jezz Bezos consigue llegar a cualquier punto en pocos días, e incluso en horas si es una gran ciudad.

Ante el avance de estas plataformas virtuales, El Corte Inglés tiene una baza con la que ningún otro distribuidor cuenta en España: la capilaridad de sus 94 grandes almacenes. El grupo puede valerse de esas instalaciones para lograr que los envíos de su tienda puedan llegar a los hogares que los soliciten en poco tiempo. Incluso en dos horas. Así lo había propuesto en su momento el anterior presidente, Dimas Gimeno, quien ayer sí acudió al consejo -no lo hizo el día 14, cuando le destituyeron-, donde escuchó el mensaje de su sucesor. El grupo podría alcanzar un millón de referencias expuestas en su 'web' a medio plazo. E incluso implantar toda su escaparate físico, pero 'on-line'.

Además, desde hace varios meses, El Corte Inglés está potenciando la amplia base de datos de sus clientes -su financiera es una de las principales entidades de crédito al consumo de España- para conocer sus preferencias, como ya están haciendo otras grandes marcas, en general, y de moda en particular; atraer el turismo de compras que tantos beneficios aporta a las urbes y la costa; o convencer a las grandes firmas para convertirse en su escaparate, como lo ahora, pero en la Red.

A la espera de que Nuño de la Rosa materialice ese plan, el consejo del grupo trató también ayer las normas a implantar sobre «conflictos de interés para administradores, directivos y empleados». La propuesta llega después del caso relacionado con la contratación de los servicios de seguridad en la corporación. Esta habría sido una de las cuestiones por las que Dimas Gimeno habría levantado suspicacias en parte de la corporación, tal y como ha relatado el sobrino del expresidente Isidoro Álvarez, en medio de la lucha por hacerse con el mando.

La pugna familiar, en pie

El que fuera presidente del grupo hasta finales de mayo, y primo de las hijas de Álvarez -Marta y Cristina Álvarez Guil, consejeras y primeras accionistas- ha presentado una querella contra el exresponsable de Seguridad de la cadena, Juan Carlos Fernández Cernuda, por presuntos delitos societarios y de corrupción entre particulares. Esa querella se hace extensible a la madre de Cernuda y al expolicía Joaquín Domingo Martorell por su vinculación societaria en esta cuestión.

Gimeno sostiene que dada la negativa por parte del consejo a esclarecer dichas acusaciones, ha optado por iniciar acciones judiciales a título individual «con el único fin de proteger el legado familiar, a los accionistas, bonistas, y sobre todo a sus trabajadores», según fuentes cercanas al exdirectivo.

El consejo de El Corte Inglés también aprobó la creación de la comisión de nombramiento y retribuciones, un órgano que estará compuesto por los consejeros Marta y Cristina Álvarez Guil, Paloma García Peña (representa a Mancor, con un 7%) el inversor catarí Shahzad Shahbaz (10%) y Manuel Pizarro.

El grupo afronta un mes de julio en el que Gimeno había solicitado la celebración de un consejo extraordinario para el día 12, a la espera de la junta de accionistas de finales de agosto en la que se aprobarán las cuentas del último ejercicio.

 

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