Quesol quiere recuperar el esplendor de Colema como marca de leche malagueña

Quesol quiere recuperar el esplendor de Colema como marca de leche malagueña

La firma de la capital comercializa desde hace un año productos lácteos con el nombre de la desaparecida enseña que llegó a ser líder del mercado en los ochenta

Eugenio Cabezas
EUGENIO CABEZAS

El nombre de Colema está en el recuerdo de un gran número de los malagueños que hoy tienen más de 30 años. Es el tiempo que ha transcurrido desde que dejó de comercializarse esta marca de leche 100% malagueña. La compra de la empresa, que empezó a operar en 1963 por la granadina Puleva y las fatídicas inundaciones de finales de 1989, pusieron el punto y final a una historia de éxito que ahora quiere reescribir un grupo de emprendedores malagueños, al frente de la empresa Quesol S. L.

Esta compañía, con cuatro décadas de trayectoria y dedicada también a la venta de productos lácteos frescos, compró a finales de 2017 la marca Colema, de la que los nuevos dueños de Puleva, la francesa Lactalis, había dejado de pagar sus derechos. Así, desde hace un año ha vuelto a numerosos negocios de hostelería y pequeñas tiendas de barrio de la capital y la provincia el mítico logotipo de la marca Colema, que representa un trébol de cinco hojas.

«Hemos notado un ligero aumento de las ventas, hay mucha gente a la que le trae muy buenos recuerdos la marca y estamos centrando los esfuerzos en el canal de la hostelería, la restauración y las pequeñas tiendas de barrio», explica el gerente de la firma Quesol S. L., José Luis Jiménez, de 51 años, hijo del fundador de la empresa, José Jiménez. Actualmente, cuentan con 500 puntos de distribución en la provincia, una cifra que esperan aumentar en un 10% al cierre de este año.

De momento, están comercializando desde sus instalaciones de la calle San Quintín de la capital, en el barrio de La Trinidad, leche fresca y de larga duración, así como queso fresco y semicurado, de cabra y vaca, y una mezcla de ambos. De estos últimos productos comercializan alrededor de 200.000 kilos anuales. Además, están trabajando en el lanzamiento de nuevas referencias lácteas, como mantequilla, nata y postres caseros (arroz con leche, natillas y flanes). «Es una marca muy reconocido por los malagueños y eso nos está ayudando, pero también es cierto que hay muchísima competencia, tanto en leche como en quesos», sostiene Jiménez. Según explica, un producto como la leche fresca «no siempre es valorado por los clientes, ya que el coste suele rondar los 30 céntimos más por litro». «Hay grandes multinacionales y distribuidores, con muchos productos de importación, con los que es imposible competir», sostiene.

Por ello, la estrategia de Quesol S. L. con la recuperada marca Colema se centra en el consumidor de tienda de barrio, «que busca el valor añadido de una marca tradicional, que apuesta por la calidad y el prestigio», sostiene el gerente de la compañía, que el pasado año facturó 1,3 millones de euros, una cifra que esperan incrementar en un 5% al cierre de este ejercicio.

De momento, la empresa cuenta con seis trabajadores, que se dedican a las tareas de almacenamiento y distribución por la provincia. La materia prima es 100% nacional, incluyendo leche de cabra malagueña. El procesado y envasado se hace en Córdoba. «En Málaga no hay apenas vaquerías para poder comprarla», dice. Las ventas se realizan en toda la provincia. Por el momento, el gerente de Quesol S. L. no se plantea dar el salto a otras provincias andaluzas, «ya que nuestro objetivo es el público malagueño, especialmente todos aquellos que recuerdan esta marca de su infancia o juventud», remarca.

Más