Proyecto DESI, una idea malagueña para desinfectar contenedores con ozono

Proyecto DESI, una idea malagueña para desinfectar contenedores con ozono

La empresa ha desarrollado un sistema que permite eliminar los malos olores y hacer que los cubos de basura emitan datos como el nivel de llenado

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

Las grandes ideas provienen de razonamientos sencillos. El empresario Antonio Quiles, dedicado a crear soluciones tecnológicos, arrugó la nariz mientras iba en moto al pasar junto a los contenedores de unos chiringuitos. Comenzó a investigar en busca de una forma de eliminar esa problemática que se acrecienta cuando llega el verano, especialmente en ciudades costeras como Málaga. Tras varios meses de análisis y desarrollo, Quiles y su equipo empezaron a probar su ya patentado a nivel mundial sistema de Desinfección Ecológica, Solar e Inteligente (DESI).

«A raíz de nuestra investigación nos encontramos con que el elemento que más desinfecta es el ozono», comenta Quiles. El empleo de este elemento elimina por completo las células que dan mal olor a la basura mediante el proceso de ionización del ozono en sí. Esta reacción «mata las bacterias», literalmente, y se puede reproducir de forma sostenible, sin deshechos ni combustibles, de forma prácticamente infinita. Unas placas solares alimentan el sistema DESI, que hace pasar el aire por unas corrientes eléctricas que lo descomponen a nivel molecular. Las partículas de oxígeno se unen entre sí y cuando lo hacen por tríos producen el ozono, oxidando el aire y eliminando a su paso cualquier rastro bacteriano. Todo esto se puede producir de forma interminable, aprovechando únicamente la energía del sol.

El resultado en términos materiales es que el ozono desinfecta «trescientas veces más que el cloro, es el mayor desinfectante de la naturaleza». Además, no se acumula, ya que conectan cuando se componen las moléculas de oxígeno y al poco tiempo vuelven a separarse. Todo este proceso garantiza que la basura no desprenda olor alguno, pase el tiempo que pase, a cualquier temperatura.

El ozono es considerado el desinfectante natural más potente, con 300 más capacidad que el cloro

Los trabajos para desarrollar este sistema, que se ha creado utilizando tecnología y materiales de la empresa de Rincón de la Victoria Ozonotec, duraron un año. El primer objetivo de la empresa fue un contenedor del casco urbano de Pizarra. «Tenemos que agradecer la predisposición del Ayuntamiento, que nos dijo que hiciéramos lo que necesitásemos». El punto en concreto era uno de los cubos de basura más conflictivos del pueblo, muy cerca de una pescadería y con quejas constantes. «Funcionó muy bien», comenta Quiles. Han pasado seis meses haciendo pruebas, cambios de horario de invierno a verano, análisis de las baterías y otros elementos hasta que han podido tramitar y obtener la patente de utilidad a nivel global. «Pensamos que puede ser una solución para las 'smart-cities' y ciudades turísticas como Málaga».

La firma también ha adaptado sus sistemas a contenedores soterrados y a cuartos de basura de comunidades de vecinos. Anivel comercial, la empresa está a punto de despegar. «Muchos ayuntamientos se han interesado en la idea, aunque la coincidencia de la salida al mercado con el periodo electoral no ha sido beneficiosa:«Esperamos que lo que queda de 2019 sea un buen año».

Funciones inteligentes

Pero, más allá del sistema de limpieza, la base de DESI ha abierto la puerta a un mundo mucho más grande. La clave de todo está en la última letra de la sigla:inteligente. Los contenedores estaban dotados originalmente de unos sensores para habilitar una unidad GPS con la que prevenir robos y analizar posibles movimientos.

Pero, ¿si hay una batería y electricidad, sumado a sensores capaces de detectar y enviar información, dónde está el límite?

La empresa empezará a negociar con ayuntamientos una vez finalice el periodo en funciones

La primera incorporación fue un sensor de llenado, que se puede conectar con la centralita de recogida de basuras. «Hay contenedores en zonas poco pobladas que muchas veces se recogen sin estar al cien por cien de su capacidad», comenta Quiles. Esta función podría optimizar las flotas de camiones de basura en unos porcentajes muy elevados, pero no es la única idea sobre la mesa. ¿Por qué no un sensor de ruido para analizar el impacto acústico de los camiones, o para hacer un mapa de la saturación acústica constante? Estas y otras propuestas están actualmente desarrollándose junto con la Universidad de Málaga para que la recogida de basura también sea parte de una 'smart-city'.