Una firma malagueña revoluciona el mercado de las reparaciones de móviles

Damián García y José Carlos Luiggi, junto a parte del equipo que trabaja en la firma malagueña Bosstel. :: sur/
Damián García y José Carlos Luiggi, junto a parte del equipo que trabaja en la firma malagueña Bosstel. :: sur

Phone to Home introduce el primer servicio de arreglo a domicilio, un modelo que pretenden expandir este año a otras grandes ciudades como Madrid y Barcelona

Eugenio Cabezas
EUGENIO CABEZAS

Damián García y José Carlos Luiggi comenzaron en 2003 con una pequeña tienda de móviles en la zona de Eugenio Gross, que bautizaron como Bosstel. Una década después se introdujeron en el sector de las reparaciones, con el boom de los 'smartphones'. Primero a través de las compañías de seguros y más recientemente con las reparaciones a particulares. Para los clientes que no podían desplazarse hasta sus tiendas -llegaron a abrir dos más en la ciudad-, ofrecían un servicio de recogida a domicilio con mensajero. Sin embargo, hace seis meses decidieron reinventarse, desplazando ellos al técnico al lugar donde está el terminal averiado.

«La idea partió de nuestra propia experiencia, fueron los técnicos los que nos lo plantearon, que podían ir ellos directamente al sitio donde estuviera el cliente», argumenta García, quien señala que este desplazamiento no conlleva un coste mayor para el cliente. «Nuestras tarifas son muy competitivas, teniendo además en cuenta que trabajamos con piezas de máxima calidad», considera García, de 37 años.

Este emprendedor asegura que en los primeros seis meses de funcionamiento del servicio Phone to Home han realizado unas 300 reparaciones en la capital. «Incluso seguimos teniendo muchos encargos de fuera de la ciudad, a los que continuamos atendiendo con nuestro servicio de mensajería y con un móvil de sustitución», explica García. Este éxito les ha llevado a plantearse la expansión del proyecto a otras grandes ciudades, especialmente a Madrid y Barcelona, «porque son sitios donde el ritmo de vida es muy frenético, y con la cantidad de empresas y trabajadores que hay allí estamos convencidos de que va a funcionar muy bien», señala.

Un sector con gran competencia de los operadores locales

El sector de las reparaciones de teléfonos móviles encuentra en Málaga una gran competencia. Desde la provincia han surgido varias enseñas que se han expandido con fuerza. No en vano, un reciente barómetro realizado por Phone House indicaba que el número de españoles que tarda más de dos años en cambiar de terminal casi se ha duplicado en los últimos años, y sucede igual con quienes lo cambian cada 18 meses. Al contrario, el cambio anual de móvil ha caído y el recambio semestral se ha desplomado hasta el tres por ciento.

Esto explica el crecimiento de firmas como Manzana Rota o Todo Manzana. La primera inauguró su primer establecimiento en la calle La Unión en 2013 y desde entonces no ha parado de crecer, iniciando su expansión en franquicia, ofreciendo servicios para todo tipo de móviles y tablets. Actualmente, cuenta con cerca de 40 establecimientos repartidos por el país.

Por su parte, Todo Manzana empezó hace una década y cuenta con seis establecimientos en la provincia. Algunas firmas como Game ofrecen servicio de reparación en las tiendas, donde el cliente deja el producto dañado, documenta la operación, se toman fotos y se recibe un mensaje y un correo con el acuse de recibo y el código de seguimiento. La mayoría de empresas trabajan con las grandes marcas de móviles, desde modelos iPhone o Samsung hasta LG, o Huawei, aunque cada vez son más las firmas que, como ClinicPhone, buscan y reparan modelos poco habituales, los teléfonos chinos.

Según explica este empresario, este modelo de negocio es «pionero» en España, por lo que están estudiando si la expansión la hacen con la fórmula de la franquicia, recurriendo a socios locales o directamente ellos. De momento, la plantilla de la empresa está compuesta por 18 trabajadores, una cifra que esperan duplicar a finales de este año.

Asimismo, la facturación de Bosstel se situó en dos millones de euros al cierre de 2018, una cantidad que confían en aumentar hasta los tres millones cuando concluya este ejercicio. «Nuestro mayor valor es ofrecer soluciones de garantía ante cualquier necesidad que puedan tener los clientes, que además sean rápidas y económicas», reflexiona García, quien añade que «no sólo es cuestión de precio y de tiempo». «La calidad de los componentes es también un factor fundamental para evitar complicaciones futuras, y en Bosstel hacemos sólo uso de piezas originales o de alta calidad, ya que somos servicio autorizado de varias marcas», puntualiza. Así, en las reparaciones ofrecen una garantía de un año, cuando normalmente el resto de operadores dan sólo seis meses.

De todas las actuaciones que llevan a cabo, la sustitución de pantallas por rotura acapara casi el 75% de los casos, un problema que resuelven normalmente en menos de una hora o con el mencionado servicio de recogida y entrega gratuito. «Hemos hecho reparaciones en muchas empresas de Málaga, en lugares de trabajo y de ocio, el cliente tiene la avería, la rotura de pantalla o de la batería, nos avisa por teléfono o por WhatsApp y nosotros le mandamos al técnico especialista para que vaya a ese sitio y no tenga que preocuparse de nada», resume García, quien está convencido de que este servicio «novedoso y moderno tiene un gran futuro».