Ponen en marcha un centro de cocinas 'fantasma' en Málaga para preparar comida a domicilio

Angelo Di Placido, Daniel Bueno y Tomás Alegre, junto al local. /FRANCIS SILVA
Angelo Di Placido, Daniel Bueno y Tomás Alegre, junto al local. / FRANCIS SILVA

El negocio ubicado en la Carretera de Cádiz cuenta con nueve espacios completamente equipados en alquiler y abrirá a final de mes

Juan Soto
JUAN SOTOMálaga

Tienen carta, pero no mesas en donde sentarse; disponen de cocineros, pero no de camareros que atiendan a los clientes... Unos emprendedores malagueños están a punto de poner en marcha el primer centro de cocinas 'fantasma' de la provincia. Booh!, empresa que abrirá sus puertas a final de septiembre en la Carretera de Cádiz, permitirá a profesionales utilizar sus instalaciones para preparar y vender comida a domicilio sin necesidad de tener un local en propiedad ni una amplia nómina de trabajadores.

En Booh! habrá nueve cocinas completamente equipadas que se alquilarán a cocineros que empiezan o a empresas que necesiten más espacio para atender el aumento de la demanda del 'take away'. No se trata de un alquiler por días, sino que los contratos serán de larga duración porque se pretende que todas las marcas que allí se instalen crezcan y se hagan un nombre en la ciudad. «Buscamos la excelencia en el reparto a domicilio», avanzan.

BOOH!

¿Qué es?
Booh! es un espacio que cuenta con nueve cocinas completamente equipadas que se alquilan a restaurantes y emprendedores por larga temporada.
Objetivo
Los ocupantes pueden ofrecer comida a domicilio sin necesidad de tener un local propio ni realizar una gran inversión.
Requisitos
Los interesados deberán pagar un canon de entrada (10.000 euros), un alquiler mensual (950 euros) y una cantidad variable en función de los pedidos.
Gestión de los pedidos
Los clientes contactarán con las empresas a través de Glovo, Uber Eats, Just Eat o Deliveroo, aunque el reparto lo realizará Booh!

Daniel Bueno, Tomás Alegre y Angelo Di Placido son los emprendedores que se esconden detrás de este proyecto que nació hace un año en una incubadora de empresas durante el evento All StarUp. Conocedores de que las cocinas fantasma se estilan en diferentes ciudades europeas (sobre todo Madrid y Londres), decidieron montar un negocio de este tipo pero a su estilo. «Lo tuvimos claro desde el primer momento y nos lanzamos», aclaran.

Más que una empresa de cocinas 'fantasma', ellos la definen como una plataforma logística de restaurantes digitales, ya que además de alquilar los espacios van a ofrecer un servicio añadido tanto a los cocineros como a los clientes finales del servicio. Entre otros han desarrollado diferentes herramientas informáticas para el tratamiento de los pedidos, un empaquetado especial que mantiene las propiedades de los alimentos y un servicio de distribución propio. Aunque los pedidos se realizarán a través de las principales plataformas -Glovo, Just Eat, Uber Eats y Deliveroo-, el reparto correrá por cuenta de Booh! para intentar acelerar las entregas.

Los negocios o emprendedores interesados en instalarse en Booh! deberán abonar un canon de entrada de 10.000 euros y un alquiler mensual de 950 euros más una pequeña cantidad variable en función del precio de los pedidos. A cambio recibirán una cocina llave en mano con todos los permisos y la maquinaria necesaria para que sólo se tengan que preocupar de cocinar sus mejores recetas. Los empresarios también les ofrecerán proveedores y una central de compras a precios competitivos.

Nuevos restaurantes

De forma paralela, y como una segunda pata del negocio, los creadores de la empresa también van a lanzar cinco restaurantes digitales, entre ellos Pua Poke (especializado en la famosa comida hawaiana), La Rechida (mexicano), Out for Thai (comida tailandesa) y Cruncheat (fritos). «Una de las ventajas de este negocio es que se puede probar sin apenas costes».

Los empresarios confían en empezar la actividad con todos los módulos llenos, 15 restaurantes operativos (la cocina principal, que gestionarán ellos, tendrá más capacidad), prevén la creación de unos 60 puestos de trabajo entre empleos directos e indirectos y una facturación de tres millones de euros. Para una segunda fase esperan expandirse por España e incluso por otros países como Francia o Inglaterra. La inversión inicial ha sido de medio millón de euros.

De momento se encuentran en la fase de captación de cocineros y aseguran estar muy satisfechos por el interés que se ha despertado en la ciudad. Prueba de ellos es que ya han firmado varios acuerdos con proveedores como Makro y Estrella Galicia y con la asociación de empresarios Málaga Hostelería. «Entre las personas interesadas hay de todo tipo, desde cocineros a los que les cuesta ofrecer comida a domicilio sin afectar a la clientela del local, a franquicias que quieren entrar en la ciudad o nuevos emprendedores».