La emprendedora de las microalgas

Belén Domínguez, directora de AlgaYield, junto a los cultivos de microalgas. :: sur/
Belén Domínguez, directora de AlgaYield, junto a los cultivos de microalgas. :: sur

AlgaYield es el proyecto de la malagueña Belén Domínguez, con el que busca posicionarse como productora de alta calidad de estos cultivos

FERNANDO MORGADO MÁLAGA.

La malagueña Belén Domínguez conocía cómo se trabajaba con la espirulina en el Departamento de Ecología de la UMA , pues allí fue técnica de investigación en 2010. Lo que nunca pensó, hasta la primavera de 2017, es que esa sustancia verde formada por microalgas sería la base de una aventura que la llevaría a convertirse en emprendedora. «Antes de fundar AlgaYield había formado parte de una cooperativa en la que viví de primera mano lo que era emprender. Decidí hacer algo en sintonía con mi formación y mi experiencia, y como la espirulina es un producto marino de producción eficiente y con mercado, me lancé», explica.

Una vez que Domínguez, junto a su antiguo compañero de Ciencias Ambientales, Borja Amaya, comprobó que disponía de los recursos técnicos, humanos y económicos para dar salida al proyecto, creó la empresa AlgaYield en otoño del año pasado. «Después empezamos a ver que no sólo cultivaríamos espirulina, sino que nuestro modelo de negocio era fácilmente ampliable a otro tipo de microalgas para otras aplicaciones además de la alimentación humana», añade la directora de la empresa, que en sus inicios contó con la ayuda del inversor Tom Horsey y en la que ahora colabora activamente Javier Domínguez.

Belén Domínguez especializó su formación en la rama de la Ecología Marina y está convencida de que el llamado 'Crecimiento Azul' -una estrategia de apoyo al crecimiento sostenible de los sectores marino y marítimo- es una palanca de innovación a la que hay que prestar especial atención. Además, conoce como nadie su producto: «La espirulina tiene unas propiedades nutritivas muy concentradas, es un chute de energía. Además, contiene antioxidantes como la clorofila y la ficocianina y tiene niveles altos de hierro o magnesio, que son minerales bastante relevantes en nuestro metabolismo».

En la actualidad, AlgaYield cultiva espirulina para alimentación con un sabor a frutos secos muy diferente al de la espirulina que se vende en establecimientos especializados. En 2019 la lanzarán al mercado y en paralelo comenzarán con la segunda línea de negocio, la generación de biofertilizantes a base de espirulina. La Costa del Sol es un lugar ideal para el cultivo de microalgas, y AlgaYield tiene como objetivo convertirse en un productor de referencia. Por ahora, el buen hacer de la empresa le ha valido una nominación a los Premios Júnior para Empresas del Instituto Municipal para la Formación y el Empleo (IMFE).

 

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