Ambizone busca aumentar las ventas sacando partido al 'marketing olfativo'

Francisco Javier Balandrón, Cristina López y Javier Arcas, en las instalaciones de la empresa en Torre del Mar. :: sur/
Francisco Javier Balandrón, Cristina López y Javier Arcas, en las instalaciones de la empresa en Torre del Mar. :: sur

La empresa de Torre del Mar alcanza los 250 clientes en Cataluña y Andalucía en su primer año de trayectoria, principalmente tiendas, restaurantes y farmacias

Eugenio Cabezas
EUGENIO CABEZAS

¿Quién no identifica el olor de una farmacia, de un restaurante o de una tienda de productos para bebés? Aunque los términos que use cada uno para definirlos pueden variar, está claro que el sentido del olfato resulta fundamental a la hora de la experiencia de compra y consumo. En esto se basa el 'marketing olfativo', una disciplina que va más allá de los tradicionales ambientadores para ofrecer a los negocios la posibilidad de aumentar las ventas recurriendo a olores agradables y que se asocien a los establecimientos, generando una sensación placentera en los clientes.

A esto se dedica la empresa veleña Ambizone, fundada por el joven empresario Javier Arcas, de 28 años. En su primer año de trayectoria ya han conseguido abrirse un hueco en este competitivo sector, alcanzando la cifra de 250 clientes, repartidos entre Andalucía, principalmente en las provincias de Málaga, Granada, Cádiz y Sevilla, y en Cataluña. «Hay mucha competencia, sólo en Málaga podemos estar una decena de empresas, pero pienso que hay mercado y trabajo para todos», reflexiona Arcas.

Tras unos años dedicado exclusivamente al sector de la hostelería, decidió formarse en esta materia y completó varios cursos de neuromárketing. «Es un terreno relativamente poco explotado en España, ya que aquí la mayoría de la gente que monta un negocio se preocupa sobre todo de la cartelería, de la decoración exterior e interior, de la imagen, pero no reparan en la importancia de los olores, a diferencia de lo que pasa en otros países como Francia o EE UU», sostiene Arcas.

El catálogo de productos que ofrecen es muy amplio y las tarifas también son diversas. No obstante, el empresario explica que las tecnologías que más están implantando son los aparatos bacteriostáticos -principalmente en las zonas de los baños y aseos- y los micronebulizadores, para el resto de las estancias del negocio. En cuanto a los precios, rondan los 12,4 euros más IVA al mes para un local de tamaño medio, de unos 50 metros cuadrados de superficie. «Los estudios científicos señalan que el aumento de las ventas puede alcanzar hasta el 70%, aunque nosotros lo calculamos en torno al 25%», añade el emprendedor veleño.

Además, según apunta el empresario, una adecuada aromatización de los centros de trabajo «también contribuye a incrementar la productividad de los empleados». Sobre las tendencias y ejemplos concretos, Arcas detalla que existen guías y patrones que se repiten, como por ejemplo que el olor a lavanda ayuda a la concentración, por lo que es ideal para una academia o centro de formación. Asimismo, los aromas cítricos «ayudan a despertar la creatividad, estimulando el cerebro». «La canela estimula las ventas, y en las tiendas de bebés se suelen usar el olor a chicle de fresa o a polvo de talco», dice. En todo caso, «siempre estamos a disposición de nuestros clientes», dice.

En el listado de empresas que han confiado en Ambizone hasta el momento se incluyen negocios muy diversos, desde salas de eventos y celebraciones, como la Ottawa, en Algarrobo-Costa, hasta firmas del sector de los subtropicales, como Sigfrido Fruits. «Tenemos hoteles, restaurantes, cafeterías, farmacias y comercios de ropa», describe Arcas.

Tras alcanzar los 250 clientes en su primer año de trayectoria, las perspectivas del negocio son optimistas. Así, confían en duplicar estas cifras en 2020, situándose así en una facturación de 300.000 euros. De momento, la empresa cuenta con dos trabajadores, Francisco Javier Balandrón y Cristina López, además de varios colaboradores autónomos.

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