Críticas de las intervenciones de accionistas al expresidente

Del Rivero, uno de los supuestamente espiados por Villarejo, negó que hubiese motivaciones políticas en su intento de entrar en el banco

M. A. BILBAO.

Hubo pleno. Los 13 accionistas que pidieron la palabra para expresar su opinión en la junta tuvieron un denominador común. Todos, de una u otra forma e incluso por variados motivos, acabaron criticando la gestión que había realizado Francisco González. En la mayor parte de los casos las quejas estuvieron relacionadas con el escándalo que rodea al banco desde principios de año, pero también hubo reproches relacionados con la caída de la cotización de los últimos años. Cuatro representantes sindicales criticaron la gestión de recursos humanos del banco.

La sorpresa fue la intervención del expresidente de Sacyr, Luis del Rivero, una de las personas que aparece en la lista del supuesto espionaje realizado por el excomisario Villarejo para el banco. Del Rivero, encabezó el movimiento que en 2004 pretendió protagonizar un asalto a la cúpula del banco, mediante la compra de acciones y la alianza con otros accionistas. Una intentona que no consiguió su propósito, pero que al parecer fue la clave para la contratación de Villarejo por parte de la entidad financiera.

Su intervención, sin embargo, defraudó las expectativas. Criticó el contenido de la carta emitida el día anterior por González y con 15 años de retraso se extendió en la defensa de la operación que había protagonizado cuando lideraba Sacyr. Así, aseguró que estaba acompañado por 81 importantes accionistas del antiguo BBV y negó que aquello fuese una maniobra con tintes políticos, avalada desde el Gobierno de Rodríguez Zapatero.

En tono sarcástico, Del Rivero recordó que los antiguos consejeros del BBV tuvieron que abandonar la entidad, «mientras el entonces gobernador del Banco de España les animaba a ello. Ahora es el señor Caruana el que se sienta en el consejo de administración del banco».