Correos debe reducirse, según la Autoridad Fiscal

Menos oficinas y buzones, eliminar el reparto diario de cartas y externalizar servicios, sus recetas para ahorrarle recursos al Estado

J. A. BRAVO

madrid. Correos se encuentra en una encrucijada bajo la lupa de Bruselas para comprobar hasta qué punto funciona la liberalización parcial del mercado y, a la vez, tratar de dar la vuelta a unas cuentas donde históricamente se han sucedido los números rojos. Y en medio de ese debate la Autoridad Fiscal Independiente (AIReF) ha elaborado un informe crítico con el elevado nivel de recursos públicos que recibe para los servicios postales universales.

El órgano fiscalizador parte en su análisis de una demanda decreciente en el sector, a la que la compañía no se habría adaptado aún. Así, por ejemplo, sostiene que «no parece que sea una petición ciudadana» mantener la recogida y entrega de correspondencia a diario (salvo los fines de semana), por lo que propone diferirlas algo más para ahorrar medios humanos y materiales.

En la misma línea, solicita al Estado -Correos depende del Ministerio de Fomento- que elimine la obligación de disponer de un número mínimo de oficinas postales y lo mismo respecto a los puntos de recogida. Para «mejorar la eficiencia del servicio», también propone externalizar algunas actuaciones y reducir «el tiempo dedicado a las que generan menor valor añadido».

Más «esfuerzos de automatización» en los procesos y una «simplificación» de la estructura organizativa son otras de las recetas del «plan de eficiencia» sobre costes elaborado por la AIReF. Y ante la aparente «indefinición estratégica» de Correos, propone que gradúe más los descuentos -«excesivos» con sus grandes clientes para no perder cuota de mercado- y busque nuevas vías comerciales, aprovechando sus oficinas para dar servicios no postales, algo que la compañía ya prevé hacer.

Desde UGT y CC OO denuncian que parece perseguirse una «privatización encubierta», pero la AIReF critica que Correos vaya a recibir 1.450 millones del Estado de 2011 a 2020, suma que Fomento quiere aumentar hasta los 2.220 millones.