Competencia da luz verde a un competidor en el AVE a Barcelona

Renfe alega que ese es el objetivo de Air Nostrum, pero la CNMC lo autoriza por entender que su «vocación» es la conexión internacional con Francia

J. A. BRAVO

madrid. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) parece haber encontrado el camino para abrir al libre mercado los servicios ferroviarios de alta velocidad antes de diciembre de 2020, cuando acaba el plazo que la UE dio a todos sus Estados. Ayer dio luz verde a un proyecto liderado por la aerolínea regional Air Nostrum, que pretende cubrir el trayecto Madrid-Montpellier (Francia).

Su principal razonamiento es que el nuevo servicio «se ajusta a las necesidades de movilidad de los usuarios», al tiempo que resulta «positivo» para los viajeros «actuales y potenciales» de dicha ruta. Pero, ¿qué persigue realmente la sociedad Intermodalidad del Levante (ILSA), donde la compañía aérea está abierta a tener más socios? Pues como reconocen en última instancia todos los actores es competir de tú a tú con Renfe precisamente en el corredor más rentable en la actualidad del AVE.

El problema, como resalta en sus alegaciones la propia filial de viajeros de la operadora ferroviaria pública, es que es ni ese trayecto ni otros nacionales de alta velocidad «se encuentran todavía liberalizados» y en Fomento no hay planes para anticiparse al plazo de la UE tras la frustrada apertura en 2016 del corredor Madrid-Levante. Por eso ILSA ha recurrido a pedir permiso para operar la línea internacional Madrid-Montpellier, pues estos servicios sí están abiertos a la competencia desde 2010.

A juicio de Renfe Viajeros es una «artificiosa prolongación», pero la Comisión entiende que cumple la normativa aunque en esto haya sido algo generosa con ILSA. Para considerar internacional un trayecto al menos el 30% de sus ingresos deben tener tal origen y, además, el 20% de los kilómetros realizarse en otro país -aquí suponen el 19,7%, faltándole 2,5 kilómetros sobre un recorrido de 968,7 kilómetros-.

El argumento de la CNMC para no mostrarse tan «estricto» en ello es que existe una demanda internacional potencial «suficiente para el servicio». Añade que su «vocación» es esa y que habrá un doble beneficio para los usuarios: los tiempos de viaje se reducirán un 10% respecto a los que ahora ofrece Renfe, se triplicarán las frecuencias con Francia y se abaratarán los billetes.Sigue sin estar claro cuándo empezaría a operar el competidor de Renfe. En su plan inicial prevé comenzar la explotación el 5 de octubre, pero aún no cuenta con material rodante. Esa es otra de las críticas de Renfe, además de su «eventual y muy dudosa rentabilidad», que acusa de «falta de imparcialidad» al supervisor del mercado. Replica la Comisión que su filial de alquiler de trenes tiene «determinadas obligaciones» y que puede adaptar 'viejos' trenes AVE. Otra cosa, admite, es cuánto tarde y lo que cueste, extremos a negociar con ILSA.

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