La CEOE pide al Gobierno que «no enrede» a las empresas con más normas

Garamendi denuncia que a las compañías «cada día» les surgen «más dudas» sobre el registro de jornada

LUCÍA PALACIOS

madrid. «No podemos poner trabas a las empresas para que no crezcan porque son la clave de la economía, de los impuestos y del empleo». Éste es el mensaje que ayer mandó el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, al Gobierno durante una jornada sobre formación y empleo organizada por el Instituto de la Empresa Familiar (IEF). Y entre esas «trabas» mencionó expresamente la nueva norma por la cual desde el pasado 12 de mayo todas las empresas tienen que llevar un registro de jornada de sus trabajadores. «Menos mal que vamos a cumplir el horario, porque si no, tengo que decir que he estado un rato fuera», bromeó.

Garamendi denunció que este Real Decreto es «un contrato de adhesión» que «complica mucho las cosas» y se quejó de que debería haberse «trabajado más seriamente» en las mesas de diálogo social, ya que «cada día surgen más dudas», que no se han resuelto ni siquiera a raíz de la publicación de la Guía Práctica elaborada por el Ministerio de Trabajo. «Nos siguen llamando, no solo los pequeños y medianos empresarios, sino también las grandes corporaciones, para ver cómo se hace», advirtió el presidente de la patronal, quien mostró su «preocupación» porque esta obligación pueda afectar a la productividad y competitividad de las empresas. Por ello, afirmó que están «trabajando intensamente» con el Ministerio para resolver todas las dudas. Desde el departamento liderado por Magdalena Valerio confirmaron esta «intensa» colaboración para resolver todas las dudas pero negaron que vaya a revisarse esta guía ni a haber ningún cambio en la ley.

Así, lejos de pedir acciones concretas al nuevo Ejecutivo, Garamendi pidió «que nos dejen trabajar en libertad» y que «no nos impongan todo el rato normas», ya que este último año -apuntó- ha habido 170.000 páginas del Boletín Oficial del Estado (BOE) de leyes nuevas. Y cargó especialmente contra el encarecimiento de las cotizaciones sociales. «No se puede subir un 7% las cotizaciones sociales si se quiere traer talento», advirtió Garamendi, que afirmó que si no se necesitara un 9% más que antes para contratar, «estaríamos más capacitados» para crear empleo.

Por lo que sí abogó la CEOE fue por unas «políticas activas de empleo serias» porque ya no es solo un «problema de empleabilidad, sino de actitud». En este sentido, denunció que hay muchos empleos que los españoles no quieren acceder a él y apostó por que las subvenciones sean solo para «la gente que lo necesita».