Borja Prado deja Endesa tras diez años con más de 12 millones de finiquito

El presidente de Endesa, Borja Prado. /R. C.
El presidente de Endesa, Borja Prado. / R. C.

La «falta de sintonía» con Enel, el principal accionista de la eléctrica, le lleva a abandonar la presidencia tras un acuerdo, mientras que José Bogas seguirá como consejero delegado

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

El presidente de Endesa, Borja Prado, abandonará el cargo el próximo mes de abril, después de que el accionista mayoritario de la eléctrica, la firma italiana Enel, haya decidido relevarle después de un periodo en el que las divergencias entre ambas partes se han intensificado hasta el acuerdo al que han llegado de forma pacífica para resolver la situación. La destitución se ha producido por la «falta de sintonía empresarial» entre la corporación, cuyas grandes decisiones se toman en Milán, y su presidente, con despacho en Madrid.

En un hecho relevante remitido a la CNMV, Enel ha explicado que toma esta decisión en lo que considera que es una la necesidad de limitar los periodos en la presidencia de la sociedad, como ocurre en Italia. Prado cumplirá así una década al frente de la corporación más otros dos años como consejero de la firma.

Enel ha explicado que va a proponer al consejo de adminitración la «adaptación de la normativa interna a la limitación por razones de buen gobierno corporativo». Además, alega que lo hace «siguien criterios de transparencia». La eléctrica de origen italiano posee un 70,10% de la propiedad de Endesa y, por tanto, la que tiene la potestad para controlar todas las decisiones de negocio y de razones corporativas relacionadas con Endesa.

La salida de Borja Prado tendrá que ser propuesta por el consejo de administración que la firma celebrará el próximo 11 de marzo, cuando convoque previsiblemente la junta de accionistas de la corporación, que tendrá lugar el 12 de abril en Madrid. En ese acto, los accionistas validarán el relevo en la presidencia y los cambios correspondientes en el consejo.

En la junta de 2015, Endesa renovó en el cargo a Prado quien, cuatro años después, abandorá la firma con una indemnización que podría superar los 12 millones de euros. Esta cifra sería el resultado de aplicar la política de remuneraciones fijadas por la empresa en la que fija en 2,8 veces su último salario anual más otra variable de 0,95 veces la retribución anual en concepto de pacto de no competencia por dos años. En cualquier caso, el acuerdo entre ambas partes podría incrementar esas cuantías. La remuneración de Prado en 2017 -la última disponible en los registros de la CNMV- fue de 3,18 millones de euros, un 4,2% superior a la del ejercicio anterior. Además, acumulaba otros 2,29 millones de euros en su plan de pensiones de Endesa.

El abandono de la presidencia supondrá la elección de un nuevo cargo, del que todavía no se sabe el nombre, aunque no tendría funciones ejecutivas en la cúpula de Endesa. Porque recaerían de forma exclusiva al consejero delegado, José Bogas, quien sí seguirá en el cargo. Algunas fuentes del sector apuntan al expresidente de la CEOE, Juan Rosell, como futuro presidente, aunque es un extremo que por ahora descartan de forma oficial.

La década de Prado al frente de Endesa ha estado protagonizada por el control que Enel ha ejercido sobre la compañía convirtiéndose en una filial en la que el reparto anual de dividendos ha sido relevante. Borja Prado accedió a la presidencia en 2009 después de que Acciona vendiera su 25% de acciones a Enel y el grupo italiano asumiera el control del 92% de la compañía, para unos años después vender el 22% del capital y quedarse con el 70% actual.

Ese fue el resultado de la controvertida 'opa a Endesa', que se inició en 2005 cuando Gas Natural lanzó su oferta por la eléctrica. Después, en febrero de 2006, lo haría la alemana E.On en una contraopa que inició una guerra total por hacerse con la energética que había sido privatizada en los años 90. Posteriormente, el desembarco de Acciona y Enel lastraría la opa de Gas Natural en medio de un conflicto político, judicial y empresarial que llevó el precio de la acción de Endesa hasta los 40 euros por título; cuando Prado accedió a la presidencia cotizaba en torno a 21 euros; esta mañana se paga a 21,6 euros.

En el plano ligado al negocio, Enel ha ido limitando cualquier estrategia de expansión de Endesa. En 2015, la firma italiana absorbió y tomó el control directo del negocio de la eléctrica en Latinoamérica. Endesa solo genera negocio en España y Portugal, fundamentalmente a través de las actividades de generación, distribución y comercialización de luz y gas. Ahora, Enel