Unicaja fortalece su consejo con directivas de perfil tecnológico y la entrada de Conthe

Junta General de Accionistas./SUR
Junta General de Accionistas. / SUR

La junta de accionistas respalda los cambios y ratifica la gestión en un año con reparto histórico de dividendos

José Vicente Astorga
JOSÉ VICENTE ASTORGA

A dos meses de cumplir su primer año como empresa cotizada y con un reparto récord de dividendos –34,6 millones, un 25% del beneficio, que alcanzó los 142 millones–, la junta general de Unicaja Banco dio ayer el visto bueno al cambio más importante en su consejo de administración desde que la entidad salió bolsa el pasado 30 de junio. Ayer, también se formalizó la definitiva absorción de Banco Ceiss, un proceso iniciado hace ahora cuatro años y que permitiría a Unicaja Banco consolidar su posición como séptimo grupo bancario. Para la nueva etapa, el máximo órgano de dirección contará con más consejeros independientes y más mujeres –pasan de dos a cinco sobre un total de trece miembros–, que llegan con una larga experiencia como directivas tanto en grandes empresas tecnológicas como en entidades financieras donde en algún caso su papel ha sido clave en el impulso de herramientas digitales aplicadas a la banca comercial, uno de los retos del plan de negocio actual del banco malagueño. Con el 38 por ciento el peso femenino en la cúpula, la entidad se adelanta dos años y rebasa el objetivo del 30 por ciento marcado en el código de buen gobierno de empresas cotizadas en cuanto a a presencia de mujeres y diversidad de perfiles.

Renovación

La propuesta del consejo de administración para incorporar a las tres nuevas consejeras –Ana Lucrecia Bolado, María Teresa Sáez y María Antonia Otero–, así como al expresidente de la CNMV y exsecretario de Estado de Economía Manuel Conthe fue ratificada ayer por los asistentes a la junta de accionistas celebrada en la sede central en Málaga –estuvo representado el 80,8 por ciento del capital–, que fue la primera ordinaria de la entidad desde su salida a bolsa. La junta respaldó la reelección por cuatro años de los restantes nueve miembros del consejo, entre ellos el presidente ejecutivo, Manuel Azuaga, que refrenda así su condición de forma automática. También se formalizó la salida de cuatro vocales, entre ellos Manuel Atencia, que desempeñaba la vicepresidencia ejecutiva desde 2011 y que en la nueva situación seguirá como miembro del equipo de alta dirección del banco y presidente del Banco Europeo de Finanzas, filial del grupo. Los cuatro consejeros salientes son andaluces y su baja en el consejo reduce a siete el número de vocales oriundos de la región, con Málaga representada ahora por el presidente y dos consejeros, Juan Fraile y Victorio Valle. De origen madrileño se sentarán otros dos –Manuel Conthe y Isabel Martín– mientras que habrá dos consejeras gallegas –María Antonia Otero y Teresa Sáez– que compartirán responsabilidades con Ana L. Bolado, nacida en Santander, y Petra Mateos, manchega. El nuevo consejo mantiene su composición de 13 miembros, de los que seis serán consejeros independientes mientras que los de carácter dominical –a propuesta de la fundación Unicaja, accionista mayoritario con el 49,7 por ciento– pasan de cuatro a cinco. Los consejeros con funciones ejecutivas se reducen tras la salida de Atencia de tres a dos:el presidente, Manuel Azuaga, y el consejero delegado, Enrique Sánchez del Villar. La propuesta de política de remuneraciones de los consejeros, que incluirá acciones para los que ejercen funciones ejecutivas, fue también aprobada ayer, así como el informe de retribuciones de 2017, que refleja un gasto total de 2,3 millones.

Los accionistas, que han visto revalorizarse sus títulos un 34 por ciento desde el debut de la entidad en bolsa a un precio de salida en los 1,10 euros –ayer la cotización cerró en 1,5, cifra récord– respaldaron el informe de gestión de 2017, un año «trascendental», en palabras de Azuaga. En su intervención ante la junta aseguró que «hemos logrado superar de manera satisfactoria importantes retos y se han sentado las bases para el cumplimiento de nuestros fines estratégicos». Azuaga subrayó la importancia del Plan de Negocio 2017-2020 para «el crecimiento y creación de valor, manteniendo como sello distintivo el compromiso de las entidades originarias con sus territorios históricos». La transformación digital con el objetivo de «afrontar la adaptación a los nuevos escenarios tecnológicos del mundo financiero para generar más negocio en ese ámbito y mejorar los procesos internos» fue destacada por Azuaga junto al desarrollo de «modelos avanzados de gestión del riesgo de crédito», de acuerdo con la información facilitada por Unicaja. El presidente subrayó el liderazgo comercial en Andalucía y Castilla y León, y en relación a la absorción de Banco Ceiss culminada ayer defendió que «posibilitará adicionalmente nuevas sinergias, la racionalización de costes y la optimización de los recursos materiales y humanos». Por su parte, el consejero delegado, Enrique Sánchez del Villar, intervino para destacar «los avances en términos de rentabilidad, eficiencia, solvencia y activación de la actividad comercial pese a un contexto de tipos de interés reducidos.

La junta de accionistas dio su visto bueno al reparto de dividendos de 0,021 euros por acción, un 17% más que el acordado el año pasado. En total serán 34,6 millones de euros frente al reparto de 17, 19 y 25 millones de euros de los tres ejercicios anteriores. La mitad de ese beneficio repartido irá a parar al presupuesto de la fundación bancaria Unicaja, accionista de referencia desde la conversión de la antigua caja de ahorros en banco, en el que antes de la salida a bolsa ostentaba el 90 por ciento frente al 49,7 actual. La fundación que preside Braulio Medel, que en 2018 aborda un plan de acción con presupuesto récord de 51,7 millones, sentará a partir de ahora en el consejo del banco a cinco consejeros, de los que dos serán mujeres tras los cambios aprobados ayer.

Absorción

Los accionistas minoritarios de EspañaDuero recibirán una acción de Unicaja por cada cinco de EspañaDuero tras el acuerdo de ayer de la junta de accionistas que ratifica la absorción de Banco Ceiss. Con 34,3 millones de acciones (un 3,38% del capital social), el número máximo de títulos que Unicaja deberá entregar a los actuales accionistas de EspañaDuero (distintos de Unicaja y la propia EspañaDuero) serán 6,86 millones.

Por otra parte, los sindicatos SECAR y UEA, que representan al 24% de la plantillla de Unicaja, pidieron ayer por escrito a la junta de accionistas «una declaración de intenciones, así como un compromiso con los empleados de ambas entidades de no utilizar medidas traumáticas que dañen la seguridad y las condiciones laborales actuales, conservando los derechos adquiridos, y en aras de una mejor integración proceder a la homologación de las condiciones laborales de las dos plantillas, garantizando el empleo existente». Azuaga les trasladó el compromiso de que «toda la negociación se llevará a cabo como siempre se ha realizado en Unicaja», según la nota difundida también ayer por los sindicatos. Tras las 850 bajas del último ERE, EspañaDuero cuenta con 2.732 empleados y una red de 470 oficinas.

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