Botín pide a los políticos «que hablen claro» de sus medidas para que la economía crezca

La presidenta de Banco Santander, Ana Botín. /Efe
La presidenta de Banco Santander, Ana Botín. / Efe

La presidenta del Santander les insta a«huir del cortoplacismo», a apostar por la sostenibilidad presupuestaria y de las pensiones y a apoyar a los inversores

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROSantander

El discurso de la presidenta del Banco Santander, Ana Botín, ante los accionistas no ha pasado por alto el inicio de la campaña electoral. La ejecutiva ha aprovechado su intervención para instar a los partidos a decir la verdad a los ciudadanos sobre las fórmulas que hay que aplicar para lograr que la economía siga creciendo. Ha pedido a los políticos «que hablen claro» a los electores durante estos días previos a las elecciones generales del 28 de abril para lograr «una política económica que funcione». Porque, a su parecer, «una economía fuerte es la gallina de los huevos de oro» para poder financiar los recursos públicos que necesita España, según ha expuesto en la junta del banco que hoy tiene lugar en Santander.

Consciente de la fragmentación parlamentaria que se avecina, según anticipan todas las encuestas, Botín ha solicitado a los responsables políticos a «huir del cortoplacismo» y a «impulsar una agenda reformista con visión de largo plazo, crecimiento inclusivo y cohesión social». La ejecutiva les ha recordado las medidas que «sabemos que funcionan» y también las que «sabemos que no funcionan» para que el país crezca. En este sentido, ha apostado por «la sostenibilidad presupuestaria», unas pensiones «suficientes» para tener una vida digna «pero que a su vez sean sostenibles»; y ha pedido el apoyo a los emprendedores e inversores «que crean puestos de trabajo» dentro de un marco institucional estable y sólido, algo que considera «crítico».

La presidenta del Santander considera que estos retos sólo serán posibles «si los empresarios invierten y crean empleo». Por eso, les ha pedido «responsabilidad» y «madurez» lograr el «pacto por el crecimiento inclusivo» en el que será necesario llegar a acuerdos entre distintas fuerzas.

Tampoco ha obviado los riesgos políticos y económicos que se ciernen en torno a la salida de Reino Unido de la Unión Europea. El negocio del Santander en ese país le genera un 13% de su resultado y aunque Ana Botín ha anticipado que la entidad está preparada «pase lo que pase», ha advertido de que el 'brexit' es «nuestro canario en la mina que nos avisa de los peligros que pueden venir». Por ello, ha pedido no ingnorar las oleadas o «minimizar las preocupaciones» que tienen millones de personas sobre sus trabajos, su prosperidad y su futuro. En cualquier caso, ha realizado una férrea defensa del modelo europeo porque, aunque no es perfecto, «es el mejor contrastado» desde el punto de vista democrático.

La presidenta del Santander ha expuesto a los accionistas la realidad por la que pasa el banco en estos momentos, después de presentar en Londres el plan estratégico para los próximos tres años. Botín se ha mostrado satisfecha de que la entidad es una de las más rentables y eficientes del mundo, a pesar del entorno «más complicado de lo esperado». Desde 2015 ha mejorado los ingresos un 24%, el número de clientes en un 44% y ha alcanzado unos beneficios de 7.800 millones en 2018.

Una de las tareas pendientes que tiene el banco en España es la integración completa con el Popular, adquirido a mediados de 2017 después de que fuera resuelto ante la grave crisis que vivía la entidad. Botín ha anticipado que será en julio cuando concluya la reestructuración de toda la red de oficinas. Para entonces ya estará listo el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que negocia con los sindicatos y en el que solo se prevén salidas voluntarias de la plantilla. Fuentes internas de la entidad confían en que el proceso concluya sin sobresaltos y que se les dé oportunidades flexibles a todos los trabajadores inmersos en este proceso para evitar conflictos laborales y personales.

Botín ha hecho una mínima referencia al fichaje frustrado de Andrea Orcel como consejero delegado del grupo, después de que la entidad decidiera no seguir adelante con la contratación de este ejecutivo italiano. La presidenta del banco ha recordado que sería «inaceptable» haber llevado a cabo ese fichaje para un banco comercial como el Santander «teniendo en cuenta nuestros valores y responsabilidad» por el coste que habría supuesto. De paso, ha respaldado a José Antonio Álvarez como 'número dos' del grupo, además de vicepresidente. «Seguiremos trabajando juntos con resultados tan positivos como los obtenidos en los últimos años», ha indicado.

OPA por el 25% de su filial mexicana

La presidenta de Banco Santander, Ana Botín, se ha presentado esta mañana ante sus accionistas en la junta ordinaria con una operación de calado sobre la mesa que de anunciar el grupo: tiene la intención de plantear una oferta de adquisición de todas las acciones de Santander México que ahora no son de su propiedad y que representan aproximadamente el 25% del capital de esa filial. De esta forma, controlaría la totalidad del negocio financiero en el que participa en aquel país.

Así lo ha comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNVM), en un hecho relevante en el que indica que espera lanzar y liquidar la OPA en la segunda mitad del año. Si todos los accionistas minoritarios de Santander México aceptan la oferta el grupo emitirá unos 572 millones de acciones, esto es, un 3,5% de su capital social. Ese número de acciones, al precio de 4,48 euros por acción al que cerró la cotización ayer, representan un máximo de 2.562 millones de euros por la OPA.

Los accionistas que acepten la oferta recibirían 0,337 acciones de nueva emisión de Santander por cada acción de Santander México y 1,685 american depositary shares (ADS) de Banco Santander por cada una de Santander México. De esta forma, la ecuación de canje representa una prima del 14% sobre el cierre de ayer de sus acciones.

El grupo sostiene que la operación va en consonancia con la estrategia del grupo de incrementar su peso en mercados en crecimiento y «refleja la confianza de Banco Santander en México y en su filial mexicana, así como en su potencial de crecimiento a largo plazo». De hecho, la entidad es la tercera del país en términos de préstamos y depósitos y el año pasado aportó un 8% del beneficio consolidado de la corporación. El área de América Latina en su conjunto, clave para la expansión del negocio del banco, aglutinó un 48% de ese resultado, frentre al otro 52% de Europa.

El fichaje frustrado de Orcel

El anuncio de la OPA sobre la filial mexicana llega el mismo día de la junta del Santander, una cita en la que se someterán a votación aspectos clave como el bonus digital, el reparto de un dividendo flexible, el nombramiento como consejero del portugués Henrique de Castro y la reelección de José Antonio Álvarez y de Javier Botín como consejeros, entre otros asuntos.

Además de aprobar las cuentas anuales, el estado de información no financiera o la gestión social, los accionistas tendrán que dar el visto bueno a que, con cargo al ejercicio 2019, se abonen dos dividendos en lugar de cuatro (previsiblemente en mayo y en noviembre) y a que se abran todas las modalidades de pago, con lo que el banco podría repartir beneficios en efectivo o en acciones.