La banca rechaza casi seis de cada 10 reclamaciones por cláusulas suelo

Sede del Banco de España en Madrid. /J. García
Sede del Banco de España en Madrid. / J. García

Hasta febrero devolvió 2.329 millones, pero los clientes hablan de «fracaso» en la fórmula alternativa al colapso de las demandas judiciales

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

Bancos y clientes no se ponen de acuerdo a la hora de hacer balance sobre los resultados del mecanismo extrajudicial para resolver sus conflictos por las cláusulas suelo, puesto en marcha en 2015 por el Ministerio de Economía para evitar –o al menos paliar en lo posible– el previsible colapso de los tribunales ante la llegada de decenas de miles de demandas por ese asunto una vez que el Tribunal de Justicia de la UE amplió el criterio del Tribunal Supremo favorable a los usuarios. Para los primeros resulta satisfactorio que 1,18 millones de afectados hayan acudido a esta vía desde entonces, aunque menos de la mitad haya obtenido al final un resarcimiento.

Por el contrario, desde la Asociación para la Defensa de Consumidores y Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (Adicae) lo tachan directamente de «fracaso» y reclaman una solución que resulte tanto «justa» como «eficaz» para los perjudicados quienes, no obstante, pueden terminar reclamando en los juzgados. Según sus responsables, resulta «escandaloso» que prácticamente seis de cada diez hayan sido rechazadas de plano debido a «un oscuro criterio incomprensible de la propia banca».

En concreto, según los últimos datos publicados este viernes por el Banco de España, solo el 44,4% han sido estimadas por las entidades financieras que incluyeron cláusulas suelo en sus créditos hipotecarios, mientras que otro 19,8% fueron admitidas a trámite en un principio pero luego denegadas en última instancia. Otro 34,8% directamente no llegaron a ser estudiadas a fondo –se las rechazó por algún defecto formal–, y en el 1% de los casos los clientes terminaron desistiendo.

La cantidad media recibida por perjudicado roza los 4.433 euros, pero apenas representa la mitad de la parte baja de la horquilla que estiman en Adicae por caso, entre 10.000 y 12.000 euros. Por eso tachan ese proceso de «farsa legitimadora».

El supervisor del sector destaca, no obstante, que entre esa apretada mitad de peticiones aceptadas por los bancos el 93,5% terminaron con algún acuerdo económico –el 88% con la devolución del dinero pagado de más por la cláusula y el resto con alguna compensación relativa a su hipoteca–, solo en el 1,6% no hubo pacto y casi otro 5% están pendientes de la respuesta final del afectado. En cualquier caso, y tras «la reducción paulatina del número de solicitudes presentadas por los ciudadanos», solo restaban 5.735 por resolver al cierre de febrero.

3.000 millones pendientes

Sin embargo, eso no implica para nada que el conflicto de las cláusulas suelo esté cerca de terminar de resolverse. Solo en esta vía extrajudicial –hay perjudicados que prefirieron acudir directamente a los tribunales– se han presentado desde 2015 reclamaciones por un valor total de 5.265 millones de euros, de modo que restarían algo más de 3.000 millones en manos de las decisiones que tomen los juzgados especializados.

Puestos en marcha por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) en junio de 2017, habían dictado 112.032 sentencias desde entonces y hasta la finalización del primer trimestre de este año. Sin embargo, el total de asuntos ingresados por esos juzgados sobre cláusulas suelo ascendían a 399.662, de modo que quedaban todavía por solventar un 72%.

La parte positiva para los clientes es que en la gran mayoría de los casos (el 96,7%) los jueces terminan dándoles la razón. Asimismo, ha aumentado el ritmo de resolución de casos –30.744 fallos entre enero y marzo, un 126% más que en el mismo período de 2018– y, a la vez, se ha reducido el número de demandas ingresadas. Fueron un 24% menos que hace un año, aunque la cifra aún es importante: 46.055 asuntos.

La tasa media de resolución se ha acelerado hasta el 82% en ese primer trimestre, casi el triple que hace un año, pero su promedio desde 2017 apenas llega al 35% por el gran colapso que se vivió en los primeros meses de reclamaciones.