La cúpula de Caja Duero y Caja España dice que sus clientes pedían preferentes

El ex director general de Caja Duero, Lucas Hernández./
El ex director general de Caja Duero, Lucas Hernández.

Los expresidentes y exdirectores generales de las dos entidades han coincidido en afirmar que estos productos en 2009 y 2010 estaban amparados en sus respectivos folletos informativos y también se colocaron entre clientes profesionales

EFEMadrid

Los expresidentes y exdirectores generales de Caja Duero y Caja España han defendido hoy que emitieron preferentes y deuda subordinada para retener a sus clientes, que demandaron este tipo de productos sobre los que existía una alta competencia entre todas las cajas. Hoy han declarado ante el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco Santos Llamas y Julio Fermoso, expresidentes de Caja España y Caja Duero, así como a los exdirectores generales de ambas, Javier Ajenjo y Lucas Hernández, por "idear" estos productos para capitalizar las entidades "a costa de los clientes".

Según fuentes jurídicas presentes en la declaración, los cuatro han coincidido en afirmar que las preferentes en 2009 y 2010 estaban amparadas en sus respectivos folletos informativos y también se colocaron entre clientes profesionales. En ese tiempo, han añadido, los coeficientes de solvencia de sus respectivas entidades, de cuya fusión nació el banco Ceiss, estaban en la media.

Nuevos interrogatorios

Así, solo a preguntas del juez y el fiscal, se han desvinculado del escándalo posterior surgido en relación a estos productos y han culpado al decreto de reforma financiera aprobado por el Gobierno en febrero de 2012 de no haber podido seguir pagando los cupones más allá de 2013. Velasco retomará los interrogatorios el próximo viernes, cuando están citados los exdirectores financieros de Caja España, Antonio Fernández, y de Caja Duero, Arturo Jiménez, y a los ex directores comerciales de ambas.

El magistrado decidió llamarlos a declarar como imputados después de que la sección tercera de lo Penal de la Audiencia Nacional le obligara el 29 de julio a admitir a trámite una querella de la Unidad de Consumidores de Castilla y Leon (UCE) contra la cúpula de Caja España y Caja Duero, tras haberla archivado. Todos ellos estaban acusados en la querella de delitos de estafa, publicidad engañosa, administración fraudulenta o desleal y maquinación para alterar el precio de las cosas.