Cómo elegir una buena sandía

Cómo elegir una buena sandía

Golpearla con la mano y que ésta retumbe, que presente un color apagado, que el ombligo no esté verde o que la cama tenga un color amarillento, son algunos consejos

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

La sandía es posiblemente la fruta que mas se asociado con el verano. Es refrescante, jugosa y apetecible. Se puede comer sola, como postre, o en batidos, o acompañada formando parte de otros platos e incluso en ensaladas. Sin embargo, cada año es más frecuente verlas en abril en los mercados. Las hay rayadas y negras, con y sin huesos. En la provincia de Málaga es común y muy habitual que en algunas fruterías de proximidad se ofrezca incluso partida, bien en mitades e incluso en cuartos. Si el establecimiento es de confianza lo normal es que el frutero permita al cliente 'catarla', para que compruebe su calidad. Si duda es la mejor garantía para saber si está dulce o no sabe a nada.

El problema se presenta cuando no se ofrece partida y la única posibilidad de llevarse a una a casa es entera. Es entonces cuanto te la juegas a una sola carta. Si esta dulce, estupendo, pero si no es así terminará en la basura.

Lo primero que debe saber es que la producción de sandía en la provincia no comenzará hasta junio. Una vez iniciada la campaña, es muy probable que encuentre sandía de Málaga hasta octubre próximo. Ello quiere decir que fuera de esta horquilla de tiempo, la fruta que encuentre en el mercado será de otras zonas productoras: Marruecos o Senegal, si es de terceros países, y Córdoba o Almería, sobre todo, si proceden de Andalucía.

La mejor garantía es pedirle al frutero de confianza 'catarla' antes de comprarla si el establecimiento la ofrece por mitades o cuartos

La sandía es un fruto que crece a finales de primavera y principios de verano, por lo que está en su punto óptimo durante los meses de verano. Las más tardías – los productores las siembran de manera escalonada para conseguir que la producción sea también escalonada y no se produzca a la vez para no satuirar a los mercados y tirar lo precios- maduran durante los primeros días del otoño.

En la provincia malagueña la zona de cultivo se concentra principalmente en Churriana y Alhaurín de la Torre, con más de 40 hectáreas. En Málaga el cultivo es sobre todo al aire libre y la cosecha suele coincide con las producciones de otras zonas donde el cultivo tampoco no es protegido como Sevilla y Córdoba, donde la campaña apenas dura un mes –desde mediados de junio a mediados de julio– debido al calor.

Los hermanos Francisco y Manuel Torres, de Sandías Miguel Torres, llevan años cultivan esta fruta tan típicamente veraniega. Son socios de Asaja Málaga, se encuentran entre los más grandes productores de esta fruta en la provincia y además conocen el cultivo a la perfección. Según Francisco Torres, elegir una sandía sin temor a equivocarse no es fácil. Sin embargo, señala que existen una serie de consejos a tener en cuenta que puede facilitarnos la elección.

Consejos

El secreto está en saber elegir la sandía madura, con los grados brix -miden el grado de azúcar de una fruta- necesarios. Según Torres, lo primero que hay que ver es que la fruta presente un color apagado que no brille. Otro truco es que el «ombligo» o el péndulo presente un color apagado, y que el culo esté limpio. «Son signos de madurez» asegura.

Torres aconseja asimismo comprobar que la cama, la zona sobre de la sandia que ha estado en contacto con la tierra, esté amarillenta y no blanca. Lo más probable es que si elige una sandía con una sola mancha blanca o verdosa, se encuentre con que ha sido cosechada antes de tiempo y esté insípida.

Para Torres otros truco es darle golpes suaves con los dedos o las palmas de las manos y sentir que retumba la mano. Al menos, eso es lo que nos dice nuestro experto productor.

En cambio la tradición lo que dice es que si el sonido que se escucha al golpearla es hueco y seco, la sandía está madura y está en su punto para comerla. Si, por el contrario, el sonido es como si tuviera eco, es más que posible que no esté lo suficientemente dulce.

Pero ojo, no se vuelva loco porque no se trata de tocar el tambor. Antes que dedicarse a dar un concierto en sus establecimiento, lo mejor es que comprueba que la cáscara no tiene cicatrices, magulladuras ni otros defectos que hayan podido deteriorar a la sandía.

Según Torres, lamentablemente hay agricultores que atraídos por los buenos precios del mercado adelantan la cosecha y cortan la fruta antes de tiempo. Por fortuna, esta campaña no es el caso, Los precios en origen rondan los 0,35 euros el kilos, por lo que ningún productor se apresura a recolectar la sandía estando verde. En cambio, si los hay que antes de cortarla riegan la explotación para que la fruta gane peso, aunque provoca que no tenga el dulzor deseado, según Torres.

Controles

En Málaga no sucede, sin embargo en Almería, desde hace unos años, la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía y la Interprofesional de Frutas y Hortalizas de Andalucía (Hortyfruta) llevan a cabo campañas que tienen como finalidad que los productores no coseche la fruta antes de tiempo. 'No cortes en verde' pretende a concienciar a los productores de melón y sandía de la importancia que tiene que la fruta que llegue al mercado esté en su punto óptimo de maduración. Con lemas como 'No te cortes. Si cortas en verde, cortas tu futuro', recomiendan los requisitos mínimos que debe tener la fruta sobre los grados mínimos de azúcar -desde los 9 de la sandía hasta los 11 grados Brix del melón piel de sapo-.

La mejor forma de conservarlas

Para conservar la sandía durante más tiempo es conveniente guardarla en el frigorífico y siempre protegida con un papel de film para que no se seque, nos e deteriore ni adquiera un sabor agrío.

Tenga en cuenta que si quiere que la fruta le aporte todo su sabor y aroma, debe sacarla del frigorífico al menos una hora antes de ser consumida. De esta manera el frío no alterará sus propiedades.

Si que no va a consumir la sandía en un periodo de tiempo corto, pruebe a comprarla sin pepitas, porque estas variedades tienden a ponerse malas antes por las zonas de la pulpa que están en contacto con ellas.