«Las toxinas en moluscos nos han hecho perder más de la mitad de nuestros ingresos anuales»

Carmona pide «ayudas urgentes» para el sector. /SUR
Carmona pide «ayudas urgentes» para el sector. / SUR

Miguel Ángel Carmona, presidente de la Federación Provincial de Cofradías de Pescadores

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Más de 400 marisqueros malagueños llevan sin poder faenar desde mediados de julio por la presencia de toxinas en moluscos bivalvos (conchas finas, coquinas, bolos y chirlas), que mantiene cerrados todos los caladeros de la provincia. El presidente de la Federación Provincial de Cofradías de Pescadores de la provincia, Miguel Ángel Carmona, solicita «ayudas urgentes» a la Junta de Andalucía. El sector ya estima las pérdidas de este verano en más de medio millón de euros y califica la situación de «catástrofe natural».

–¿Qué supone el cierre de los caladeros para el sector?

–Hemos perdido la campaña de verano, que es la más importante del año porque las ventas y los precios se multiplican hasta por cinco. Damos por perdido entre el 50 y el 60 por ciento de nuestros ingresos anuales.

–¿Qué actuaciones reclaman por parte de las administraciones?

–Para empezar, queremos que vuelva a incluirse una partida económica en el Fondo Europeo Marítimo y de Pesca que contemple subvenciones en caso de paradas por episodios de toxinas. Eso sería a largo plazo, porque los fondos actuales, que dejaron de recoger estas ayudas, están vigentes hasta 2021. A corto plazo pedimos que la Junta de Andalucía habilite, por vía de urgencia, partidas para compensar el enorme perjuicio económico que está ocasionando esta parada.

El sector reclama ayudas tras el cierre de los nueve caladeros malagueños donde se capturan bivalvos como coquinas, chirlas o conchas finas

«Hemos perdido el mejor tirón del año, porque agosto es el mes con más demanda y precios más altos»

Los marisqueros califican estas toxinas como una catástrofe natural.

–Son toxinas que se producen de forma natural en el medio marino debido a varias condiciones, pero para nosotros supone una catástrofe similar a una sequía, una granizada o cualquier fenómeno capaz de destrozar una cosecha. Para el campo se habilitan ayudas y pedimos lo mismo.

–¿Qué efectos tienen estas toxinas sobre los moluscos bivalvos?

–Hay distintos tipos de toxinas: DSP, PSP o ASP, por ejemplo. Algunas son diarreicas, otras provocan parálisis... Aunque hablamos de efectos en caso de grandes consumos. Quiero decir, deberías comer diez kilos de marisco para que te produzca algo, y antes morirías por una indigestión.

–¿Pero consideran justificado el cierre de los caladeros?

–Evidentemente. Somos los primeros interesados en no comercializar un producto que incumple con las normativas sanitarias. No pedimos pescar cuando los caladeros arrojen estos niveles de toxinas. Sería una responsabilidad total, no estamos dispuestos. Lo que solicitamos es que haya ayudas para paliar las pérdidas.

«Nuestros compradores están tirando de productos de Portugal o Marruecos, sin la calidad y frescura locales»

–¿Cuándo tuvo que parar la flota?

–Los primeros cierres de caladeros se produjeron hace casi dos meses en Marbella, Caleta de Vélez o Torremolinos, pero la flota está parada al completo desde mediados de julio. Ha afectado a todo el litoral del mediterráneo andaluz y parte de la costa atlántica. Hay una pequeña zona libre de toxinas en Almería, pero no hay flota ni recursos para faenar allí.

La parada coincide con el verano, que, como ha comentado antes, es la época más rentable para el sector.

–Tenemos tres épocas buenas: Navidad, Semana Santa y verano. En julio solo pescamos unos catorce días. Hemos perdido el tirón más grande, porque agosto es el mes con mayor demanda y precios más altos. La campaña de verano está arruinada.

–¿En cuánto estiman las pérdidas?

–Superamos ya los 500.000 euros en pérdidas, y hablando únicamente de la provincia de Málaga.

–¿Cómo valora la respuesta de la Junta de Andalucía?

–Ha habido buena predisposición desde el primer momento. Nos reunimos con el delegado de Agricultura y Pesca en Málaga y con su jefe de servicio, pero sé que no todo depende de ellos, aunque estén insistiendo para mantener el control sanitario por parte de la Agencia de Gestión Agraria y Pesquera de Andalucía. Estamos a la espera de que la Consejería convoque una reunión para perfilar su actuación. Esperamos que en los próximos días nos llamen para vislumbrar algún tipo de solución.

Pero anunciaron movilizaciones.

–La posibilidad sigue en pie. El delegado se comprometió a mover el asunto y vamos a darle margen, pero nos está costando controlar los ánimos. Nos gustaría no tener que llegar a ese punto, pero estamos dispuestos.

–¿Cuánto empleo mueve el sector en la provincia y de qué perfil?

–Normalmente son empresas familiares, con tres o cuatro personas trabajando en cada embarcación. Hay gente joven que acaba de incorporarse al sector de la pesca y otros que llevan toda la vida. El arco de edad varía entre quienes acaban de empezar y los que están a punto de jubilarse.

–¿Qué alternativas tienen cuando no pueden capturar bivalvos?

–Tenemos licencia de pesca para artes menores, que incluye mariscos y pulpo. Estamos en plena veda del pulpo, que se prolonga entre julio y septiembre, y podríamos pescar con redes, pero eso requiere una inversión bastante grande en aparejos que la mayoría de barcos no tiene. Solo el cinco por ciento de las embarcaciones paradas tienen infraestructura para encontrar una alternativa.

–¿Cómo está afectando la situación a la oferta de chiringuitos y restaurantes malagueños?

–A muchos de nuestros compradores les está afectando bastante porque tienen que tirar de productos que llegan desde otros países, como Portugal o Marruecos, sin ofrecer la calidad y la frescura del marisco de aquí. Muchos consumidores piden productos locales, y también es un reclamo para los restaurantes.

–¿La alternativa es más barata?, ¿temen perder compradores?

–Claro, tenemos miedo de que nos cueste recuperar mercado, porque muchos clientes volverán a comprar nuestros productos, pero otros puede que se conformen con el marisco de Portugal o Marruecos.

De entre todas sus peticiones, ¿cuál es la más prioritaria?

–Que la Consejería habilite una línea de ayuda para que los trabajadores hagan frente a sus gastos de Seguridad Social y mantengan sus familias.

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