¿Sabes diferenciar el plátano de Canarias de la banana?

¿Sabes diferenciar el plátano de Canarias de la banana?

Existen diferencias que conviene conocer y que son fáciles de identificar

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

Se parecen, sí. Pero no son lo mismo. Claro que, tanto el plátano como la banana vienen de la misma familia: las musáceas. Esta planta se caracteriza por tener grandes hojas. Hay diferencias, físicas y nutricionales.

La primera diferencia es que la banana procede sobre todo de Latinoamérica y África, mientras que nuestro plátano viene de Canarias. Según la Asociación de Organizadores de Productores de Plátanos de Canarias (Asprocan), los plátanos de Canarias se diferencian por su sabor más dulce, su aroma y sus inconfundibles motitas. Esto es debido, aseguran, a que poseen un mayor índice de humedad, por lo que son mucho más jugosos que la banana, que es más seca y tiene una textura más harinosa por su composición en carbohidratos, azúcares solubles y sacarosa.

Además

Para Asprosan, los motivos de estas diferencias son fundamentalmente porque el cultivo del plátano en Canarias es tradicional y realizado por pequeños productores. La marca Plátano de Canarias no es propiedad de grandes multinacionales controladoras de la producción en terceros países sino que es la marca que unifica a 8.224 productores independientes que desarrollan el cultivo en 9.100 hectáreas en seis islas de Canarias. Asimismo, para Asprosan, también influye el clima subtropical y suave de las Islas Canarias que permite entre otras cosas que el grado de madurez se alcance poco a poco con una permanencia en la planta que es mayor en el plátano de Canarias (6 meses) que en la banana (3 meses). Esto confiere a nuestro plátano un mayor grado de madurez, sabor y aroma.

En segundo lugar porque el plátano de Canarias es producción europea y como tal, a diferencia de la banana, su producción está vinculada a los estándares de control fitosanitario, medio ambiente y seguridad alimentaria de la Unión Europea, mucho más exigente que los países de origen de sus competidores que son principalmente Ecuador, Colombia, República Dominicana, Costa de Marfil, y Camerún, asegura Asprosan.

Además, según un estudio de la Universidad de Navarra para la Asociación de Organizadores de Productores de Plátanos de Canarias realizado en 2011, el plátano ofrece un sabor bastante más dulce que la banana debido a su alto contenido en azúcares (hidratos de carbono simples). Desde el punto de vista nutritivo, el plátano contiene, según este estudio, concentraciones de vitamina A, B2, B6, C y riboflavina más elevadas que la banana. Casi el doble de contenido en pectina, una fibra soluble que aumenta la sensación de saciedad. En cuanto a minerales, el contenido en calcio es superior en la banana, mientras que el plátano le supera en el resto de micronutrientes, en especial en el aporte de potasio y fósforo. El contenido en almidón es superior en la banana que en el plátano de Canarias, lo cual nos indica que el plátano de Canarias puede ser recolectado en un grado de madurez superior a la banana de otros orígenes.

Por otra parte, la banana es más grande que el plátano canario, que pesa menos y tiene un diámetro también menor, además de una forma curva. La banana suele ser más barata. El plátano macho de Ecuador es diferente también. Es de textura harinosa por su composición en carbohidratos, azúcares y sacarosa. Más seco y grande que el de Canarias, y se cocina como si fuera una patata. El plátano canario recibió el sello de Indicación Geográfica Protegida (IGP) a finales de 2013, convirtiéndose en el único plátano del mundo que cuenta con este reconocimiento. Esta distinción garantiza la singularidad y el origen de nuestros plátanos, reconociendo al plátano de Canarias como un producto único y de calidad. Aporta vitaminas y minerales esenciales, su vitamina B6 favorece el normal funcionamiento del sistema inmunitario, nervioso y de la función psicológica, además de ayudar a la formación normal de glóbulos rojos. A los deportitas les aporta hidratos de carbono de fácil asimilación y potasio que contribuye al funcionamiento normal de los músculos. Además, está recomendado para mujeres embarazadas.

En el siglo XV se llevaron las primeras plataneras a las Islas Canarias, procedentes del sudeste asiático y en 1526 la planta ya estaba aclimatada y asentada en las islas. Los marinos cargaban plátanos verdes en sus barcos para alimentarse en sus viajes a América. También empiezan a ser conocidos para los viajeros ingleses, que los adquieren en sus escalas de regreso al Reino Unido. Esto hace que en la década de 1880 los ingleses fomentaran su cultivo, exportando la fruta a las islas británicas. Desde el comienzo del siglo XX, el cultivo del plátano en las Islas Canarias ha aumentado hasta las 9.000 hectáreas actuales. Poco a poco, se han ido popularizando hasta llegar a las mesas de millones de hogares.

Actualmente, el plátano de Canarias se produce en seis islas (Tenerife, La Palma, Gran Canaria, El Hierro, La Gomera y Lanzarote) con una media de producción anual de 433 millones de kilogramos en 2016. Tenerife y La Palma son las grandes productoras.

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