Productores de castaño acusan a la Junta de no haber programado la suelta del insecto contra la avispilla

Unas 1.500 familias viven de la castaña en la provincia /SUR
Unas 1.500 familias viven de la castaña en la provincia / SUR

Cooperativas y organizaciones agrarias lamentan que Agricultura no haya adquirido todavía los ejemplares de Torymus sinensis, que se deberían haber soltado en abril

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

Malestar y gran descontento ente los productores de castaña de Málaga ante la falta de previsión de la Junta de Andalucía para realizar esta primavera una nueva suelta del insecto contra la avispilla del castaño, el Torymus sinensis. Mientras en otras comunidades ya se ha producido la suelta, como es el caso de Castilla y León, en la provincia la Administración andaluza ni tan siquiera había previsto la compra de las dosis necesarias. Al menos, así lo asegura el sector de la castaña, así como la organizaciones agrarias Asaja, COAG y UPA, los cuales aseguran que la escusa ofrecida por la Delegación Territorial de Agricultura en Málaga es que por problemas burocráticos no dispone de fondos económicos para la adquisición de Torymus. Según el sector, la delegación a la Diputación y las alcaldías de los municipios afectados para que éstos adelanten el dinero.

El delegado territorial de Agricultura, Fernando Fernández, ha culpado de la situación generada a la "dejadez y falta de previsión del Gobierno andaluz anterior", sobre todo después de que en enero pasado anunciara una suelta de 670 dosis para los meses de marzo y abril de este año. Fernández ha señalado que se está actuando con el objetivo de remediar el desfase que se ha producido en la suelta y que para ello se cuenta con el apoyo de la Diputación y los ayuntamientos.

Según la Junta, la Diputación de Málaga, junto con los ayuntamientos de las zonas afectadas, colaborarán con Agricultura para la adquisición urgente de más de 500 dosis, con una inversión de 115.000 euros, que se soltarán lo antes posible, incluso este mismo mes de mayo.

"Se marcharon sin iniciar siquiera los trámites para la compra del organismo de control biológico, se comprometieron a algo que no podían cumplir, porque no había ninguna reserva a la empresa suministradora única para Andalucía e hicieron creer a los productores no ya que el asunto estaba arreglado para 2019, sino que además se iban a duplicar las dosis”, ha precisado el delegado.

Fernando Fernández Tapia-Ruano ha explicado que cuando el actual Gobierno asumió sus funciones “nos dimos cuenta de que no había nada preparado”, por lo que se inició un expediente administrativo de urgencia para la adquisición de las dosis, aunque éste quedó paralizado porque la Intervención General de la Junta de Andalucía denegó el procedimiento, al entender que no cumplía los requisitos de urgencia dado que era un expediente que se venía tramitando de forma regular los últimos años.

El delegado ha denunciado la "clara mala fe" de los anteriores responsables de Medio Ambiente, que a través de informaciones de prensa el 17 de enero de 2019 anunciaban que se iban a duplicar las dosis para este año, cuando sabían que era algo imposible porque ni habían tramitado el expediente ni habían reservado las dosis necesarias y cuando ya no podían llevarlo a cabo, porque acababa de tomar posesión el nuevo presidente andaluz.

Para el sector, la única solución científicamente aceptada en todo el mundo contra la plaga es combatirla con su propio depredador específico, Torymus sinensis., aunque al tratarse de especie exótica su comercialización aún no está permitida, por lo que está pendiente de la autorización por el Ministerio de Agricultura. Sin embargo, en los últimos cuatro años se han realizado sueltas experimentales por parte de la Junta de Andalucía que, si bien el sector ha considerado insuficientes, dada la magnitud de la plaga, al menos era un primer paso.

El castaño ocupa una superficie superior a las 300.000 hectáreas en España, de las que unas 4.000 corresponden al Valle del Genal y 300 a la Sierra de las Nieves, principalmente en Yunquera, en el caso de Málaga. De la castaña se estima que viven una 1.500 familias en la provincia.

Según el sector, la suelta del Torymus sinensis debe de hacerse desde el momento en el que las hojas de los castaños empiecen a aparecer y a ser visibles las pequeñas agallas que provoca la larva de la avispilla del castaño, o lo que es lo mismo entre los meses de abril y mayo. Sin embargo, en la provincia aún no hay fecha para realizar la suelta de esta parasitoide.

En este sentido, indican que técnicamente ya es un poco tarde para la suelta de este depredador, «pero nuestra estupefacción llega al límite cuando nos comunican que las 670 dosis (134.000 individuos de Torymus) que estaban comprometidas con el sector para este año por el anterior Delegado de Medio Ambiente, no han sido reservadas a la empresa suministradora».

Por todo ello, aseguran que a día de hoy todavía no saben si la Junta encontrará dosis de Torymus y, en caso afirmativo, cuándo llegarán. «El retraso en las sueltas, unido a su bajo número, reducirá la eficacia de esta medida», explican en un comunicado.

Desde el sector no se comprende cómo se les puede abandonar de esta forma y «cómo se puede gestionar de manera tan incompetente un gravísimo problema para toda una economía, la de la castaña malagueña, que está condenada a la ruina en los próximos años, y que con esta ineficacia de nuestras autoridades se agrava aún más. Esta situación sólo contribuirá a aumentar el abandono de nuestras tierras y de nuestros pueblos, donde no hay otra alternativa económica».

Por ello, desde el sector se exige que se depuren responsabilidades y que se cree una amplia mesa de trabajo donde estén representados la administración, los sindicatos agrarios, los agentes económicos y las alcaldías. Una mesa que realice el seguimiento de la plaga, analice sus consecuencias y plantee soluciones, para que esta situación no se repita en el futuro.

Para la Red Estatal del Castaño, órgano que agrupa a los representantes del sector de la castañicultura de las regiones productoras de castaña más importantes de España, los resultados de las sueltas realizadas durante 2018 fueron bastante positivos. No obstante, el pasado mes de abril volvió a solicitar la puesta en marcha urgente de un plan de contingencia, toda vez que la avispilla del castaño alcanza ya a casi todas las zonas productoras de castaña de la península ibérica y amenaza con destruir la economía de los productores y propietarios que conservan uno de los hábitats naturales más importantes y que atesoran mayor biodiversidad de Europa.

Durante 2018 se llevaron la suelta de Torymus sinensis demás de 800.000 ejemplares en Andalucía, Asturias, Castilla y León y Galicia, siendo esta última región, la que más esfuerzo había realizado con más de 700.000 ejemplares liberados.

Para la Red Estatal Del Castaño, la avispilla supone una afección importante, no solo para el castaño sino para el resto de especies presentes en el hábitat, causando desplazamientos y desequilibrios para el resto de especies presentes, así como podría llegar a causar la pérdida y desaparición del castaño en el ámbito biogeográfico mediterráneo, donde el castaño está ya afectado por otras enfermedades muy graves, como el chancro y la tinta.

La pérdida de producción de castaña puede representar a nivel nacional un impacto negativo en la economía del medio rural superior a los 600 millones de euros, con la consiguiente pérdida de puestos de trabajo y de generación de rentas en el medio rural, según la Red Estatal del Castaño.

Según la Junta, la mayoría de las dosis se soltarán en la Serranía de Ronda, en el Valle del Genal, en la zona del Guadiaro, en Sierra de las Nieves (Tolox, Yunquera) y en el municipio axárquico de Canillas de Albaida, en donde el año pasado también aparecieron castaños afectados, incluyendo también actuaciones puntuales en municipios como Ojén e Istán.