Productores aplauden la suelta de insecto contra la avispilla del castaño

Productores aplauden la suelta de insecto contra la avispilla del castaño

La Red Estatal del Castaño solicita la puesta en marcha urgente del plan de contingencia

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

Con el objetivo de conocer el resultado de los estudios que desde 2017 se realizan para evaluar el impacto de la introducción en el medio natural del Torymus sinensis como organismo de control biológico sobre las poblaciones de la avispilla del castaño y las actividades realizadas durante el año 2018 para su control, ayer se reunió en Madrid la Red Estatal del Castaño, órgano que agrupa a los representantes del sector de la castañicultura de las regiones productoras de castaña más importantes de España, con representantes de los responsables del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y del Ministerio para la Transición Ecológica.

Según un comunicado de la Red Estatal del Castaño, hay motivo para ser optimistas ante los resultados de la introducción del parasitoide de la avispilla del castaño. No obstante, el colectivo ha y solicita la puesta en marcha urgente del plan de contingencia, toda vez que la avispilla del castaño alcanza ya a casi todas las zonas productoras de castaña de la península ibérica y amenaza con destruir la economía de los productores y propietarios que conservan uno de los hábitats naturales más importantes y que atesoran mayor biodiversidad de Europa.

La Red Estatal del Castaño lleva demandando y exigiendo el estudio desde 2014, a la vez que la tramitar las autorizaciones administrativas pertinentes para implementar medidas urgentes, inmediatas y de amplitud suficiente que minimicen los efectos lesivos provocados por esta especie invasora.

Según el sector, el MAPA les ha informado que durante el año 2018 se han llevado a cabo más de 100 inspecciones específicas a viveros productores de planta y se han realizado más de 40.000 inspecciones de campo, sobre una superficie de 1.615 ha de castañares, en los que se han tomado 272 muestras de las cuales 265 han resultado positivas a la avispilla. En cuanto a las sueltas experimentales de Torymus sinensis, se han soltado más de 800.000 ejemplares durante el año 2018 en Andalucía, Asturias, Castilla y León y Galicia, siendo esta última región, la que más esfuerzo ha realizado con más de 700.000 ejemplares de Torymus sinensis liberados.

La Red Estatal del Castaño solicitó al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación la aprobación de un plan de contingencia (ya elaborado) y una estrategia urgente de erradicación y control de esta especie invasora de forma coordinada con las diferentes comunidades autónomas y con el sector, así como la inmediata ejecución de un programa de control biológico masivo, único método que se ha revelado eficaz hasta la fecha para el control de este insecto, según el colectivo.

Sin embargo, el MAPA había retrasado esta autorización hasta no disponer de las evidencias científicas necesarias sobre la inexistencia de riesgos de la posible afección del parasitoide a nuestro medio natural, y que demostrasen que la introducción del mismo, no suponía un riesgo de hibridación y/o desplazamiento con otras especies del mismo género, y presentase parasitismo sobre otras especies gallícolas autóctonas, que comparten su mismo hábitat, ha explicado la Red del Castaño en un comunicado.

Para los productores, los resultados presentados y transmitidos al sector, unidos a la ya presencia natural del parasitoide en diversas áreas peninsulares, hacen inevitable la próxima autorización de su uso como agente de control biológico, si bien, su uso podrá seguir estando coordinado y supervisado por las autoridades responsables en materia de de sanidad vegetal de las comunidades autónomas y del propio órgano ministerial, el cual se ha comprometido a realizar las gestiones necesarias, marcándose como plazo el mes de septiembre para su resolución.

Desde la Red Estatal se hace especial hincapié en que la avispilla supone una afección importante, no solo para el castaño sino para el resto de especies presentes en el hábitat, causando desplazamientos y desequilibrios para el resto de especies presentes, así como podría llegar a causar la pérdida y desaparición del castaño en el ámbito biogeográfico mediterráneo, donde el castaño está ya afectado por otras enfermedades muy graves, como el chancro y la tinta.

El castaño ocupa una superficie superior a las 300.000 hectáreas en España -4.000 hectáreas en el Valle del Genal y 300 en la Sierra de las Nieves, principalmente en Yunquera, en el caso de Málaga-.

La pérdida de producción de castaña puede representar a nivel nacional un impacto negativo en la economía del medio rural superior a los 600 millones de euros, con la consiguiente pérdida de puestos de trabajo y de generación de rentas en el medio rural de nuestro país, algo imperdonable en el estado actual de nuestra economía y de la despoblación de las áreas rurales, según la Red Estatal del Castaño.

Las organizaciones que componen la Red Estatal y los responsables del MAPA se han emplazado para el próximo mes de septiembre en una próxima reunión en la que el Ministerio anunciará la autorización definitiva en el uso del Torymus sinensis, concretará el plan de contingencia y las medidas de coordinación necesarias con las comunidades autónomas.