Producir frutos utilizando menos agua de riego, nuevo reto de La Mayora

La investigación se centra en el chirimoyo. /SUR
La investigación se centra en el chirimoyo. / SUR

La investigación está centrada en el chirimoyo, aunque los resultados serán aplicables a otros frutales tropicales como el mango o el aguacate

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

La falta de agua se ha convertido en un problema en muchas zonas productoras de frutas y hortalizas, ya no sólo para mantener las actuales plantaciones, sino para incrementar la superficie de determinados cultivos de interés agronómico y comercial. En cambio comienzan a extenderse en otras comarcas y provincias con garantías de agua para regadío. Por este motivo, producir frutos utilizando menos agua de riego resulta un objetivo que puede ser determinante de cara al futuro de algunas zonas.

El Instituto de Hortofruticultura Subtropical y Mediterránea (IHSM) La Mayora ha puesto en marcha un ensayo que tiene como finalidad conseguir frutos con menos agua. El proyecto corre a cargo del investigador Juan Manuel Losada, y cuenta con la financiación ComFuturo, un programa de colaboración público-privada dirigido a captar el mejor talento joven investigador y posibilitar que desarrolle proyectos de interés. Según Losada, el objetivo del proyecto es investigar cómo los árboles frutales podrían producir frutos utilizando menos agua de riego.

Para este experto, las predicciones del cambio climático auguran un futuro cercano con mucha menos agua disponible para riego, limitando la producción primaria de los alimentos de origen vegetal. Estas limitaciones son especialmente importantes en las regiones del litoral Mediterráneo, donde la desertificación es creciente. «Los científicos debemos anticiparnos a los efectos de estas limitaciones con un conocimiento profundo de cómo el agua actúa en el interior de las plantas», según Losada.

«Las plantas, igual que los animales, tienen una compleja red de venas que son esenciales para su supervivencia porque transportan los nutrientes hacia sus diferentes órganos en crecimiento, incluidos los frutos. Para este transporte, el agua es esencial, por lo que la escasez de agua de riego limita en gran medida las frutas disponibles para el consumo humano. Esta red de venas se denomina floema y en esencia son tubos microscópicos que se rompen con facilidad cuando los tocamos, por eso se sabe muy poco acerca de su funcionamiento, especialmente cuando estos tubos cubren largas distancias, como en el caso de los árboles», ha manifestado Losada.

Para el investigador, las excelentes colecciones de frutales subtropicales del IHSM La Mayora, unido al microclima subtropical de la zona, ofrecen un sistema único en Europa para este tipo de experimentos. El conocimiento profundo de los efectos de la sequía en frutales con identidades genéticas diferentes supondría, en opinión de Losada, un avance importante acerca de cómo la genética de las plantas influye en su anatomía, proporcionándole una mayor o menor resistencia a la sequía.

El proyecto será de gran utilidad para la búsqueda de variedades que necesiten menos agua

«Con esta información se pueden generar frutales que tengan mayor resistencia a la sequía, o bien porta injertos que utilicen el agua de modo más eficiente. A pesar de que la investigación está programada con chirimoyo, una especie icónica en la región de la Axarquía malagueña, los resultados serán de aplicación en otros frutales de interés agronómico y comercial, como el mango o el aguacate», ha asegurado.

Además ha incidido también en que este conocimiento será de gran utilidad para productores, mejoradores y gestores del territorio, para buscar variedades alimenticias que necesiten menos riego o asegurar la alimentación a las generaciones futuras usando menos recursos, en un escenario de cambio climático que nos conduce hacia ecosistemas más secos.

Los proyectos ComFuturo (Un Compromiso público privado con la ciencia y el Futuro) se convocan a nivel nacional y son muy competitivos. Surgieron como una alianza de la Fundación General CSIC y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) con destacadas entidades privadas del país para dar respuesta al desempleo de jóvenes científicos altamente cualificados, captando el mejor talento joven investigador y posibilitando que aplique sus valiosas capacidades a la resolución de problemas de interés industrial y social. En su segunda edición, se concedieron una quincena de proyectos de excelencia en todos los ámbitos de la ciencia, entre los cuales se encuentra el de Juan Manuel Losada, que se desarrollará en el IHSM La Mayora, en Málaga, y cuyo título es 'Efecto de la ploidía y la sequía en la conductividad del floema: aplicación en frutales con altos requerimientos hídricos'.

Juan Manuel Losada es licenciado en Biología y en Ciencia y Tecnología de los Alimentos por la Universidad de Vigo. Realizó su tesis doctoral en biología reproductiva de manzano en la Estación Experimental de Aula Dei–CSIC (Zaragoza), supervisado por la profesora María Herrero. Posteriormente, realizó una estancia postdoctoral en la Universidad de Harvard (Arnold Arboretum), donde estudió evolución de estructuras reproductivas en plantas con flor en el laboratorio del profesor William E. Friedman, y fisiología del floema en leñosas con la profesora N. Michele Holbrook. Al mismo tiempo compaginó estudios en biología del desarrollo reproductivo en coníferas en la Universidad de Brown con el profesor Andrew B. Leslie. Finalmente se ha incorporado a La Mayora con ComFuturo para estudiar las bases anatómicas y fisiológicas de adaptación a la sequía en frutales subtropicales.

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