El origen de las sandías zeppelin que ahora ves en todas partes en Málaga

El origen de las sandías zeppelin que ahora ves en todas partes en Málaga

Cuestiones climáticas detrás de la llegada de este producto a las fruterías y supermercados de la provincia

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

¿Qué le ha pasado a la sandía de siempre? Esas con forma casi esférica, verdes o rayadas, con o sin pipas, pero de forma rodondeada que siempre se han visto en los mercados malagueños. ¿De dónde han salido esas otras con forma ovalada, de gran tamaño, más parecidas a un zeppelin e incluso a una pelota de fútbol americano? ¿Se trata de una nueva variedad que se ha impuesto esta campaña entre los agricultores españoles? Pues no. No se trata de una nueva variedad. Ni tampoco es nueva en los mercados andaluces y por supuesto malagueños.

Es una variedad que se produce en Marruecos. Se trata de una sandía tipo Crimson. Se caracteriza por tener pepitas y tener un gran tamaño. Su piel es gruesa y además muy dulce. Bastante competitiva en precio, en gran medidas porque el coste de la mano de obra es bastante más bajo que en España. El precio mayorista ronda los 0,60 euros el kilo. En algunos puestos de venta al público se pueden encontrar entre los 0,80 y 0,85 euros el kilo.

¿Pero qué ha pasado para que sean las que más se ven en los puestos de frutas? Pues sencillamente, que en España la campaña todavía no ha comenzado. Ahora empiezan a llegar las primeras de zonas productoras como Almería, donde hay más de 9.000 hectáreas plantadas y donde se producen anualmente unas 558.000 toneladas de esta fruta tan veraniega. Las primeras sandías almeriense que están llegando a los mercados están un precio superior, en torno al euros el kilo para mayoristas, según el presidente de la asociación de puestos de frutas y hortalizas de Mercamálaga, Pedro Machuca.

En cambio en Marruecos, por cuestiones climáticas, la campaña de recolección de sandías se ha adelantado del orden de entre 25 días y un mes, que es tiempo que la llevamos viendo en los mercados.

La sandía es la fruta más importada de Marruecos al mercado español. Durante 2017 se incrementó en un 62 por ciento y sumó más de 61.000 toneladas. supera incluso a la naranja (unas 39.000 toneladas).

Marruecos representó el 22% del valor de la importación española de frutas y hortalizas española en 2017. El segundo proveedor del mercado español es Francia, con 824.003 toneladas en 2017.

La entrada de sandía procedente de Marruecos en el mercado español es algo que ha motivado incluso que ASAJA Almería haya mostrado su preocupación, porque llegan al mercado nacional y europeo antes que las españolas, y cualquier incremento de producción o alargamiento de la cosecha afecta de forma inevitable al desarrollo de la campaña de primavera almeriense. Para este organización agraria, una situación de sobreoferta podría ser aprovechada por la distribución para provocar una bajada de los precios.

Desde Asaja Almería se ha apuntado incluso que cada vez más son las propias empresas comercializadoras españolas las que producen e importan melón y sandía en Marruecos y Senegal, inundando el mercado y provocando una bajada de los precios en origen desde el inicio de la cosecha almeriense.

Málaga dedicó al cultivo de la sandía en 2017 una superficie de 105 hectáreas al aire libre y sólo tres hectáreas en invernadero. La producción se elevó a 4.161 toneladas, según datos de la Junta. En Andalucía la superficie de cultivo fue de 11.245 hectáreas (8.940 en Almería), alcanzando la producción las 660.225 toneladas (558.223 sólo Almería).

En la provincia malagueña la siembra de la sandía se inicia en febrero. Se realizan plantaciones cada 15 o 20 días con el objetivo de obtener también una producción escalonada para no saturar al mercado.

Curiosamente, los productores malagueños están percibiendo cambios en la demanda por parte de los consumidores. Aunque tradicionalmente los consumidores malagueños les gustan las sandías grandes, los gustos están cambiando y se opta por piezas más pequeñas. Las familias españolas tienen cada vez menos miembros y esto hace que demanden sandías de menos peso, de ahí que de un tiempo a esta parte las fruterías ofrezcan las sandias partidas, bien en cuarto o por mitades. Si hace unos años era normal ver sandías en los mercados de más de 11 kilos, en esta campaña todo apunta a que serán más pequeñas, de no más de 7 y 8 kilos. En cambio en Europa, los comercializadores no quieren sandías de más de 4,5 o 5 kilos, una tendencia que comienza tomar fuerza también en España.

Otro cambio que se impone cada año que pasa es el de la sandías sin pepitas. Los consumidores de esta fruta demandan cada vez más las variedades sin pepitas, razón por la cual desde hace un tiempo a esta parte son las que más se siembran. En Málaga, el 90% de la variedades que se siembran son hoy sin pepitas. Para los productores malagueños, las sandías andaluzas y por supuesto de Málaga son mucho más dulces que las de Marruecos.

 

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